Por Germinar ONG (@germinarong)*

Para llevar a cabo una huerta orgánica saludable y productiva debemos estar atentos a varios factores que incidirán en el éxito de nuestros cultivos. ¡Toma nota!

La luz solar es fundamental para nuestras plantas, ya que les aporta la energía básica para crecer. El lugar destinado a la huerta debe tener entre seis y ocho horas de sol para un crecimiento óptimo. Con una orientación norte-sur se aprovecha mejor la luz durante todo el día.

El sustrato deberá permitir un buen desarrollo de la raíz, disponibilidad de nutrientes en tiempo y forma para la planta, que retenga agua y que sea aireado. Puede estar formado por un único material, o por una mezcla de varios componentes, como turbas, corteza, compost, resaca de rio, humus de lombriz, perlita o vermiculita.

Es importante contar con acceso a agua suficiente y segura para el riego, sobre todo en verano.

Para comenzar con los cultivos necesitaremos semillas y plantines de especies hortícolas, aromáticas, florales y frutales. El calendario de siembra nos aporta información sobre el momento adecuado para sembrar según la temporada.

Para agricultores con poca experiencia, se recomienda adquirir los plantines, ya que solo será necesario comprar el número de plantas que queremos cultivar y aumentarán las posibilidades de éxito.

Los metros cuadrados a cultivar estará en relación con la cantidad de miembros y con el hábito de consumir verduras que tenga cada familia. Una familia de cuatro miembros puede obtener hortalizas frescas todo el año en 100 m2 de terreno.

En función de las especies que queramos cultivar, habrá que planificar la distancia entre plantas, compatibilidad e incompatibilidad entre especies.

Si disponemos de un jardín o un pequeño espacio de tierra, se puede plantar directamente a ras de suelo o instalar bancales para que la huerta tenga un poco más de altura. En el caso contrario, de disponer de menos espacio, como puede ser en un balcón, podemos plantar en macetas y recipientes, teniendo en cuenta la capacidad de tierra que cada cultivo necesita para desarrollar su raíz. En caso de disponer de una terraza o pasillos, las mesas de cultivo son una buena opción para tener la huerta a una altura superior.

Para generar una aislación y protección de los cultivos, contribuyendo a la creación de un microclima. Ya sea directamente en la tierra o en recipientes, es beneficioso rodear el sector de la huerta con aromáticas y flores. Además de sumarle biodiversidad al espacio, funciona como refugio de los vientos y barrera protectora para los insectos.

El compost es la transformación de los restos orgánicos en tierra negra, esponjosa, rica en humus y microorganismos que será de alimento para las plantas. La producción de abono asegura la fertilidad del suelo y reduce los desechos.

Es importante analizar el tiempo que le vamos a dedicar a nuestra huerta. En un inicio es recomendable empezar con pocos cultivos para tener un seguimiento de todo el proceso sin que nos demande demasiado tiempo. Luego, conforme vamos adquiriendo experiencia, podremos ir ampliando el espacio hasta llegar a una extensión idónea para cubrir nuestras necesidades.

El equipo básico está formado por pala, azada, laya, escardillo, tijera, rastrillo, bandejas o plugs de siembra, pulverizador y regadera.

¿ya estás listo para comenzar a cultivar tus propios alimentos?

* Germinar ONG es una Organización de la Sociedad Civil con el principal objetivo de concientizar sobre la importancia del cuidado del ambiente y preservación de la biodiversidad. Entendiendo el ambiente como todo aquel espacio con el que interactuamos y del que somos una parte indivisible, dependiendo de su cuidado nuestro propio bienestar y el de las generaciones por venir.