¿Tienes prendas que te gustaría renovar?¿Por qué no probar con una técnica artesanal que brinda resultados únicos a las vez que respeta el ambiente? Aprender a generar tintes a partir de elementos naturales, como frutas, flores y plantas, te va a permitir lograr una infinita variedad de colores y tonalidades mientras cuidas el planeta.

Si bien esta capacidad de la naturaleza para colorear textiles se conoce desde la antigüedad, hoy se está volviendo revalorizar a medida que ganan popularidad las perspectivas de una vida más “slow” y sostenible.

La manera en que las fibras y los textiles adquieren su color no se da por arte de magia, y el impacto ambiental y social de la industria de la moda a causa del uso de productos químicos, nos obliga a tomar mayor conciencia. Así, el teñido natural tiene múltiples beneficios, siendo clave en la producción de textiles sostenibles y en nuestro aporte a la construcción de una moda sana.

Los Beneficios

Estas son algunas de las razones por las que debes usar tintes naturales:

- No tienen químicos ni sustancias tóxicas

- No contaminan el agua

- Crean colores, tonalidades y efectos únicos

- Provienen de fuentes renovables como son alimentos y plantas

- Permiten el reciclado de desechos biodegradables y compostables

- Se pueden usar para dar una segunda vida a viejas prendas

Cómo Teñir tu Ropa con Tintes Naturales paso a paso

¡Hacer tus propios tintes naturales en casa es muy fácil! Solo tienes que poner la olla en el fuego y manos a la obra.

Para este proceso alquímico, vamos a necesitar:

1. Elementos naturales que nos van a dar el color: las opciones son tantas que sería casi imposible enumerarlas todas. Estas son solo algunas opciones.

Rojo: frambuesas

Naranja: zanahorias

Amarillo: cáscara de cebolla

Verde: hierbas, yerba, espinaca

Azul: arándanos, uvas moradas

Púrpura: repollo rojo

Rojo-púrpura: hojas de albahaca, arándanos

Rosa: piel de palta, rosas

Marrón: café

Rojo-marrón: bambú, granadas

Negro o gris: moras

Siempre usa elementos frescos, no secos.

2. La tela o prenda que vas a teñir: usa textiles naturales, como algodón, seda, lana y lino.

3. Un fijador o "mordiente" para ayudar al tejido a tomar el tinte: la sal y el vinagre son los más comunes. Coloca la tela en la solución de fijación (por ejemplo, 1/2 taza de sal disuelta en 8 tazas de agua fría, o 1 parte de vinagre blanco mezclado en 4 partes de agua fría) durante una hora y enjuaga con agua fría. ¡La tela está lista para ser teñida!

4. Guantes de goma para evitar manchar tu piel.

Ahora si, comencemos con este mágico proceso:

1. Coloca el elemento natural (planta, flor) en una olla de acero inoxidable o de vidrio.

2. Llena la olla con el doble de agua.

3. Cocina a fuego lento durante una hora o hasta que hayas obtenido el color deseado.

4. Retira el material y deja el líquido en la olla.

5. Remoja suavemente la tela en el tinte y cocina a fuego lento durante alrededor de una hora, revolviendo de vez en cuando.

6. Deja que la tela se asiente en el agua tibia por un día y lávala.

7. Deja que se seque naturalmente en la sombra

A tener en cuenta: el color será más claro cuando se seque.

Teñir nuestras prendas con tintes naturales es fácil, divertido y hasta terapéutico. Y más importante aún, nos acerca un paso más hacia un vínculo más sano con nuestras pertenencias.

Y tú, ¿ya sabes cuál de tus prenda renovarás con tintes naturales?