Las manchas son un enemigo difícil de combatir en casa. Tanto en la ropa como en la tapicería, siempre se debe luchar con los mejores productos y mucha paciencia. Aquí encontrarás un compilado de los mejores consejos caseros para deshacerte de ellas de una vez por todas.

Para simplificar el trabajo, siempre trata de sacar las manchas cuando aún no se han secado. Si tienes que frotar con un paño, evita usar aquellos que destiñan o sean de colores diferentes al textil que tiene la mancha. Esto evitará que empeores la situación. Tampoco metas la prenda en la lavadora sin antes haber intentado quitar la mancha. Si haces esto, sólo conseguirás que se adhiera más al tejido y resultará imposible removerla.

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Coloca unas gotas de vinagre sobre la mancha y frota suavemente con un paño.

Coloca la prenda sobre un recipiente con agua hirviendo. El vapor ayudará a eliminar las manchas ocasionadas por las bayas, la remolacha y otros vegetales.

Si luego de hacer esto aún persiste, coloca un poco de jugo de limón sobre la mancha y enjuaga con agua caliente.

Esparce un poco de talco sobre la zona manchada. Encima, coloca un trozo de papel higiénico. Luego, pasa la plancha por encima a una temperatura baja. El talco absorberá la grasa y la mancha desaparecerá.

Las velas son muy bonitas para adornar las mesas. Si la cera se derrama sobre tu mantel favorito, coloca papel madera o cualquier otro papel poroso sobre la mancha y pasa una plancha caliente a alta temperatura sobre él. Ten la precaución de no usar vapor. Al cabo de unos segundos, la tela se verá bien de nuevo.

Podrás eliminarlas frotando vino blanco de manera inmediata sobre la mancha. Para obtener buenos resultados, es fundamental evitar que se seque. Alternativamente, puedes aplicar una mezcla de fécula de maíz y jugo de limón.

El secreto está en el frío. Mete la prenda en una bolsa y llévala directo al freezer. Cuando la saques, la goma de mascar estará dura y resultará más fácil despegarla. Si aún queda un poco en las fibras de la tela, puedes frotar con un cubo de hielo.

Si tu ropa blanca tiene manchas amarillas ocasionadas por el sudor, remoja el área con una solución de agua oxigenada y agua. Luego, métela en la lavadora como de costumbre.

Primero, absorbe el líquido con un papel de cocina. Luego, vierte agua con gas sobre la mancha y vuelve a absorber. Repite el proceso hasta que la mancha haya desaparecido.

Coloca un poco de jugo de limón sobre el área manchada. Luego, lava la prenda como lo haces habitualmente.

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