Además de ser ecológico, este cargador solar USB de bajo costo es muy práctico para quienes suelen quedarse sin batería en sus celulares, GPSs o e-readers.  Funciona con un panel solar que carga las pilas del circuito, aunque tiene la potencia suficiente como para poder cargar un dispositivo directamente con la energía del sol. También tiene la ventaja de ser pequeño, de modo tal que se lo puede transportar fácilmente. Puedes cargar las pilas durante el día y llevar la cajita contigo. También te puede resultar muy útil si vas de campamento, o para dejarlo en la oficina y usarlo cuando te olvidas el cargador.

Herramientas y materiales


Paso 1: Pela el cable

Si miras el cable del conector macho de 2.5 milímetros, verás que hay dos cables pegados. Uno es todo negro y el otro tiene una línea blanca. El negro es el negativo. El otro, es el positivo. Para dividirlos puedes usar una tijera o un alicate. Sepáralos sólo un poco, de lo contrario vas a tener dificultades más adelante. Luego, usa un pelacables para pelar un trocito de los extremos de cada uno.

Paso 2: Suelda los cables y pégalos

Suelda los cables en sus respectivos lugares sobre el panel solar: el negro en el negativo y el de la línea blanca, en el positivo. Nuevamente, recuerda no separarlos más de lo necesario.

Una vez que se enfríe la soldadura, cúbrela con una capa gruesa de pegamento usando la pistola de pegamento caliente. Esto servirá para asegurar los cables en su lugar. También puedes usar cinta aisladora, aunque el pegamento es mejor.

Paso 3: Perfora la lata

Puedes perforar cualquier lata usando un taladro con una mecha común para agujerear madera de un tamaño similar al del conector hembra de 2.5 milímetros. También puedes empezar con una mecha más chica e ir agrandando el agujero.

Para ayudarte a sostener el recipiente, es aconsejable usar una prensa. Es importante que tengas mucho cuidado al perforar. Si presionas demasiado, la lata se doblará y perderá su forma. Lo mejor es hacerlo de a poco y con suavidad. Una vez que hayas hecho el agujero, prueba si por allí cabe el conector hembra. Si no pasa, puedes agrandar el hueco con una mecha más grande o una lima.

Paso 4: Recorta una abertura para el puerto USB

Hay dos maneras de hacer esto. La más sencilla es tomar las medidas del puerto USB, usar una tijera de hojalata para cortar el recipiente y doblar el trozo recortado hacia adentro.

La otra alternativa es un poco más compleja, pero le da un mejor acabado al proyecto y te permitirá obtener una abertura que tenga exactamente el mismo tamaño que el puerto USB. Para lograr esto, coloca el puerto sobre la lata y delinea su contorno. Luego, con un taladro, perfora dentro de las líneas que marcaste. Por último, dale forma al hueco con una lima. Si eliges esta opción, es conveniente que vayas revisando el tamaño del agujero con el puerto para no hacerlo demasiado grande.

Paso 5: Corta los cables del portapilas

Corta los cables a aproximadamente uno o dos tercios de distancia del portapilas. Luego, pela los extremos de todos los cables, incluso los de los que cortaste.

Paso 6: Conecta el conector hembra

El conector hembra de 2.5 milímetros tiene tres lengüetas: la izquierda es negativa, la superior es positiva y la de la derecha no se utiliza. Ubícalo en la mesa de trabajo de manera tal que las tres queden de frente a ti. La porción sin lengüeta debe quedar apoyada sobre la mesa.

Toma el trozo de cable negro que cortaste antes y conéctalo a la lengüeta izquierda. En la del medio, conecta el diodo 1N914. Este tiene una banda negra en uno de sus lados que no se debe unir al conector, sino al cable rojo que cortaste anteriormente. Suelda en cada punto.

Paso 7: Conecta el conector hembra al portapilas

Une los cables positivos (rojos) del portapilas con los del conector enroscándolos juntos. Haz lo mismo con los negativos (negros).

Paso 8: Suelda el circuito USB

Busca los puntos de la placa marcados como negativo (-) y positivo (+). Suelda en esos lugares. Para facilitar el trabajo, es conveniente doblar los extremos de los cables que enroscaste en el paso anterior.

Si tu circuito USB se parece al de la imagen que se ve arriba, deberías remover ambos LEDs, ya que no tendrán utilidad en este proyecto. También verás que hay un interruptor con tres posiciones sobre uno de los lados. Muévelo hacia atrás, a la posición más alejada del puerto USB. Esto configurará el circuito en el modo de carga.

Paso 9: Coloca un poco de cinta

Si estás usando un recipiente de plástico, puedes saltar este paso. Si optaste por una lata, sigue leyendo. Coloca un poco de cinta aisladora en la parte de adentro de la lata, donde luego ubicarás el circuito USB. Esto aislará la caja para evitar cortocircuitos. También deberías poner un poco debajo del conector de 2.5 milímetros. Puedes usar otros materiales, como un sellador, pero te resultará más sencillo hacerlo con cinta.

Este punto es particularmente importante. Si la lata no está bien aislada, es posible que se genere un cortocircuito. Si esto sucede, saldrá humo o sentirás olor a quemado cuando lo enciendas. En ese caso, retira las pilas lo más rápido posible.

Paso 10: ¡Pruébalo!

Coloca unas pilas comunes o recargables y prueba si funciona la conexión. Si el circuito no funciona, revisa lo siguiente:

- ¿Las pilas tienen carga?
- ¿El circuito está armado correctamente?
- ¿El interruptor está en el lugar adecuado?
- ¿Está todo bien soldado?
- ¿Conectaste bien los polos negativos y positivos?

Paso 11: Pégalo

Primero, asegúrate de que todo encaje en el recipiente. Enrosca el conector de 2.5 milímetros, coloca el portapilas y el circuito USB en su lugar. Si todo entra bien, pégalo con la pistola de pegamento caliente. También puedes usar cinta bifaz.

Si usas pegamento, coloca una gota debajo del circuito USB. Presiónalo y espera hasta que se enfríe. Luego, pon un poco más por encima y sobre las soldaduras para protegerlo y evitar cortocircuitos. Una vez que termines de hacer esto, coloca las pilas.

Recomendaciones

Ten en cuenta que los paneles solares se clasifican según su máxima potencia de salida, no por la capacidad media que alcanzan, lo cual implica que probablemente nunca alcances la potencia indicada. Cuanto mayor sea el voltaje, menor luz solar necesitarás para cargar las baterías. Sin embargo, no es aconsejable usar una corriente mayor a los 400 miliamperios, ya que esto puede dañar las pilas.