Muchos jóvenes estudiantes desarrollan proyectos escolares o universitarios que están a la altura de grandes descubrimientos científicos, y que tienen el valor agregado de estar pensados con un sentido social, para ayudar a quienes más lo necesitan.

Éste es el caso, por ejemplo, del joven emprendedor que hace molinos de viento con chatarra, o de estas niñas que consiguieron una importante promesa del gobierno de su país.

Una nueva historia similar es la de Nguyen Tan Loi, un estudiante vietnamita de 17 años que inventó una máquina que produce agua dulce a partir de agua salada. 

Aunque actualmente ha desarrollado un prototipo, si la máquina llega a la fase de producción industrial podría costar menos de 45 dólares, por eso sería una solución económica para muchas personas que viven sin acceso al agua potable, pero cerca del mar.

Nguyen vive en la localidad de Ben Tre, capital de la provincia del mismo nombre, que está situada 71 kilómetros al suroeste de Ho Chi Minh (antigua Saigón).

Su gran idea se le ocurrió tras visitar una zona de Vietnam de población muy humilde, donde escasea el agua potable. En mayo de 2015, luego de conocer la realidad que se vivía en esa región, comenzó a trabajar buscando formas alternativas para la potabilización del agua, y en algunos meses logró construir  un aparto que producía agua dulce a partir de agua salada y que obtenía la energía de un panel solar para funcionar de forma sustentable.

Este primer modelo puede producir suficiente cantidad de agua como para beber, pero el joven tiene grandes ambiciones y afirmó que planea crear un modelo con 7 tubos en lugar de uno, que podría producir 30 litros de agua diarios, como para satisfacer la necesidad de una familia completa. 

Según la ONU, unas 884 millones de personas en el mundo carecen de acceso al agua potable y segura, aunque en 2010 el acceso al agua potable y al saneamiento fue reconocido por la misma organización internacional como un derecho humano. 

Si bien otros sistemas para purificar el agua de mar se han inventado y están desarrollándose, un aparato como éste, que podría adquirirse a un precio relativamente económico, no necesitaría energía externa y podría ser de uso casero; pero, sobre todo, representaría una importante posibilidad de autonomía para muchas personas que aun esperan por el cumplimiento pleno de un derecho tan básico como éste.