La ayahuasca, también conocida como yagé, es una bebida tradicional de los pueblos amazónicos de las áreas tropicales y subtropicales de Sudamérica. Específicamente, es un té que se elabora al mezclar dos plantas: la enredadera de ayahuasca (banisteriopsis caapi) y un arbusto llamado chacruna (psychotria viridis), que contiene el alucinógeno dimetiltriptamina (DMT).

El té se prepara mediante la decocción y la combinación de estas dos plantas, que pueden inducir a estados alterados de la conciencia a quienes ingieren la bebida. Sus efectos suelen durar entre cuatro y ocho horas.

Esto sucede debido al DMT, la sustancia psicodélica o alucinógena presente en la bebida. El DMT se encuentra en la naturaleza (en plantas y en mamíferos) y es un neuroreceptor relacionado con la fase REM, momento en el que se producen los sueños.

La ayahuasca forma parte de una tradición ancestral de origen milenario entre las culturas del Amazonas de Perú, Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador y Brasil. En 2008, el gobierno peruano declaró el uso tradicional del ayahuasca como Patrimonio Cultural de la Nación.

RITUALES DE AYAHUASCA: DESDE TIEMPOS ANCESTRALES HASTA LA ACTUALIDAD

Los chamanes de cada región son los herederos del conocimiento ancestral de las diferentes mezclas, preparaciones y usos del ayahuasca. La bebida tiene una larga historia de uso dentro de la medicina tradicional y dentro de los rituales y ceremonias típicas de la cultura. Por ello, el consumo de esta bebida suele realizarse con la compañía y la asistencia de un chamán o guía espiritual.

Muchas personas de todo el mundo viajan a la zonas amazónicas para participar de los rituales, que suelen celebrarse en grupos reducidos. Según las tradiciones amazónicas, hay ciertos requisitos para participar en una ceremonia, como una determinada alimentación los días previos.

La ceremonia del té de ayahuasca tiene como objetivo principal despertar energías espirituales superiores y transportarse a un mundo místico y visionario para poder sanar situaciones de todo tipo.

Una vez iniciada la ceremonia, se ingiere la bebida tradicional, que muchos consumidores describen como muy amarga. Mediante cantos e invocaciones, los chamanes buscan abrir un portal que comunique a las personas con la sustancia que producen las plantas, para conectar con su fuerza espiritual.

Entre 20 y 45 minutos después de la ingesta de la bebida, los participantes comienzan a notar sus efectos, conocidos como "mareación de ayahuasca". Algunos pueden sufrir vómitos, diarrea, o sudoraciones. Luego de la purga que produce la bebida, comienzan a experimentarse los efectos místicos de la ayahuasca, que son únicos en cada persona.

En la actualidad, los rituales con ayahuasca se han expandido a todo el mundo. Por ello, los expertos en el tema recomiendan la toma de la planta bajo el cuidado y la guía de un verdadero chamán o chamana, teniendo en cuenta que su consumo sólo es legal en Perú.

Fuentes:

Vix