La solidaridad es considerada una virtud que nos hace unir a todos los seres humanos, ya sea por compartir intereses, alguna necesidad en específico o inquietudes. Se define como llevar a cabo acciones que beneficien a otras personas, sin la esperar nada a cambio.

Se trata de un valor que constituye la base de la sociedad, que nos enseña que los seres humanos para poder sobrevivir deben cuidarse unos a otros. Su importancia radica en ser un complemento de la justicia, otro factor importante en el que también se unen otros valores como: empatía, compasión, comprensión y apoyo.

Todo esto debido a que para que haya justicia, las personas deben saber colocarse en el lugar de los otros, ver las situaciones desde distintos puntos de vista, reconocer la dignidad que merecen los otros, analizar los sucesos desde el corazón y por supuesto, nunca dejar de lado esa humanidad que debe caracterizarnos.

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Beneficios de aplicar la solidaridad

Si bien la solidaridad supone no esperar nada a cambio, practicarla tiene múltiples beneficios, no solo para ti, sino para la sociedad en general.

  • Ayuda a establecer lazos de afectividad

Cuando se presenta alguna situación adversa en la familia o cualquier otro ámbito donde nos desenvolvamos, actuamos desde el compromiso moral y el amor. De allí que los lazos se vuelvan mucho más estrechos y la importancia de la solidaridad salga a relucir.

De igual manera, si eres solidario con tus amigos, la amistad se vuelve mucho más fuerte e incluso la confianza aumenta de una manera considerable debido al apoyo que brindas. Esto aumenta la probabilidad de que cuando necesites ayuda, tu amigo te eche una mano.

  • Se muestra un lado más humano

Cuando somos solidarios estamos sacando a relucir nuestra parte más humana, más buena. Eso es realmente significativo, sobre todo si el apoyo se lo brindamos a personas desconocidas sin esperar nada a cambio, solo con el fin de ayudar a quien más lo necesita.

Esto es muy importante, ya que la solidaridad es eso, ayudar a otros sin importar si obtendremos algo a cambio o quien sea la persona.

  • Aumenta la autoestima

Sin dudas la solidaridad es una virtud que nos enriquece como personas. Por lo tanto, cuando brindamos apoyo a otra persona y somos solidarios, mejora nuestra auto percepción. Esto nos permite tener un mejor concepto de nosotros mismos, de nuestra estima.

La razón por la que esto sucede es que dejamos de lado el egoísmo y, en el momento en el que estamos ayudando a otra persona, nos enfocamos en mejorar de alguna manera la situación que esté viviendo.

  • Nos volvemos más humildes

Una persona humilde es aquella que, a pesar de tener grandes habilidades, no lo dice a todo el mundo. Además, es capaz de reconocer sus propias fallas.

Ser solidarios de corazón nos permite mostrar humildad y aceptar que, en ocasiones, también necesitamos de ayuda. Cuando se nos presentan situaciones difíciles y familiares, amigos o vecinos nos brindan su colaboración, tenemos que saber tomar su mano.

Este es uno de los mejores motivos que resalta la importancia de la solidaridad en la sociedad, haciendo que la humanidad se multiplique.

  • Vivimos con más intensidad

Cuando nos acostumbramos a ser solidarios, hasta nuestro ánimo mejora. Nos volvemos más positivos, nos relacionamos mejor con las personas de nuestro entorno y, en consecuencia, sentimos que nuestra vida es mejor y más intensa.

La importancia de la solidaridad en los niños

Para que una sociedad sea realmente solidaria y justa, es importante implementar la solidaridad desde temprana edad. Como valor para niños, es una de las cosas que ayuda a que la sociedad sea mejor, a que haya mucha más comprensión, empatía y cooperación.

Los niños requieren de ayuda de los padres para poder entablar relaciones positivas con las personas que las rodean. Por eso, para reforzar todas esas conductas solidarias para con otros, los padres enseñarles la importancia de la solidaridad.

Aun así, no es una tarea tan sencilla como parece. Para fomentar la solidaridad como valor en los niños, se pueden implementar algunas estrategias

  • Solicitarle información a su docente

Una opción es que los padres se comuniquen con el maestro del niño y le pregunten cuáles mensajes y acciones de la vida cotidiana pueden enseñarle al niño la importancia de la solidaridad. Hacer esto puede orientarlos en el proceso.

  • Buscar lecturas relacionadas

​​​​​​​Una buena manera de enseñarle a los más pequeños el valor de la solidaridad es a través de cuentos, narraciones y fabulas. Luego de la lectura, es importante acompañarlos en la reflexión acerca de este valor y explicarles cómo pueden aplicarlo en la vida diaria.

  • Mostrarle noticias relacionadas 

Pueden ser de la televisión o de cualquier otro medio de comunicación, siempre que evidencie acciones de solidaridad de manera positiva entre las personas.

Al igual que con los cuentos, es importante que te sientes un momento con el niño y le expliques por qué esa información se relaciona con el valor de la solidaridad. Así podrá comprender el mensaje de manera correcta.

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  • Darle ejemplos

Los niños aprenden mejor a través de las vivencias, por lo que es recomendable darle ejemplos de acuerdo a cosas que le hayan pasado en casa, en la escuela o en cualquier otro lugar, donde la solidaridad se evidenció o cuando era necesario ser solidario con otros.

Es bueno hacerle ver al niño que debe colocarse en los zapatos de los demás, ya que si él se encontrara en una situación negativa, necesitaría que otros aplicaran la solidaridad con él, al brindarle apoyo o incluso alguna palabra de aliento.

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  • Llevarlo a lugares donde practique este valor

Puede ser a algún refugio de personas sin recursos a llevar comida o ropa, regalarle juguetes a niños necesitados. Las experiencias le ayudarán a entender la importancia de la solidaridad.

  • Darle orientación sobre acciones cotidianas

Respetar a las personas, cuidar a los animales y plantas, cuidar sus objetos personales, respetar las normas, ahorrar energía para ser solidario con el planeta.

También es bueno pedirle ayuda para seleccionar los desechos, motivarlo a ayudar a alguna persona mayor, a hacer tareas domesticas y ayudar en casa.

Como has visto a lo largo de este artículo, la importancia de la solidaridad en la sociedad se vuelve algo indispensable en nuestras vidas. Lo ideal es que este valor se convierta en un hábito para todos los seres humanos.

Y tú, ¿practicas la solidaridad? ¿Cómo lo haces? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Fuente:

Ayuda Mística