Gracias a la conciencia animalista que está despertando hace algunos años, muchos zoológicos han cerrado sus puertas alrededor del mundo. Pero enIndonesia, los zoológicos no solo tienen a sus animales encerrados sino quetampoco los alimentan. 

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En Julio de este año, la ONG defensora de los animales Scorpion Wildlife Trade Monitoring Groupdifundió un video sobre las deterioradas condiciones en las que viven losanimales en varios zoológicos de Indonesia.

Coincidiendo con la visita delpresidente indonesio Joko Widodo al zoológico de Ragunan, Jakarta del Sur, elpasado mes de junio, el medio online internacional The Dodo publicó un videoinformando de la condición de los animales en muchos zoológicos en Indonesia.

En el video que ha sido visto por más de un millón depersonas, se transmitió el sufrimiento de los animales en varios zoológicos deIndonesia, como el Zoológico de Bandungy el Zoológico de Surabaya.

De tan hambriento que está, el oso del video se come su propio excremento.

Datos oficiales

El director de la División deInvestigación de Vida Silvestre, Marison Guciano, dijo que miles de animales en zoológicos en Indonesia viven en condicionesmiserables, confinados en jaulas pequeñas sin poder comportarse de formanatural.

"Muchos de ellos son incluso sometidos a la violencia y la explotación,otros están sin acceso a alimentos y agua potable", dijo a RMOL.

Según Marison, los animales necesitan más que comida. Seles debe dar oportunidades para comportarse de forma natural, libre de estrés ydepresión, libre de dolor, lesión, enfermedad, libre de malestar y libre dehambre y sed. Eso no puede suceder en un cautiverio destinado a la explotación como espectáculo, como sucede en los zoológicos.

Según datos del gobierno de Indonesia del 2015, sólo cuatro de los 58 zoológicos en Indonesia están en buenascondiciones. Eso sin mencionar que sitios donde se encierran animales solo para exponerlos siquiera deberían existir.

Marison espera que el problema del bajo bienestar animal en los zoológicos seconvierta en la atención del Presidente Jokowi, pero por el momento, la única realidad es triste y desoladora.