Se trata de una de las científicas más icónicas a nivel internacional, especialmente por su conocimiento del comportamiento de los chimpancés. Jane vivió durante años con ellos en la selva en el Parque Nacional de Gombe, en la actual Tanzania, en donde estudió sus comportamientos, gustos y manías.

Entre las investigaciones que desarrolló sobre los grandes simios, descubrió que, en realidad, los chimpancés y humanos comparten profundas semejanzas, tanto en el campo de lo positivo como en el de lo negativo –el genoma de Pan troglodytes (chimpancé común) y Pan paniscus (bonobo o chimpancé pigmeo) tiene un 98% de semejanzas genéticas con el Homo sapiens.

“La falta de conocimiento de la naturaleza y el abuso de los humanos hacia los animales ha dado como resultado también la pérdida de diversidad y el cambio climático”, Jane Goodall.

Goodall participó, recientemente, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara e invitó a los oyentes a involucrarse en el cuidado del medio ambiente.

La emblemática Feria es la reunión editorial más importante de Iberoamérica. El festival cultural fundado por la Universidad de Guadalajara se destaca por su excelente panel, compuesto por profesionales de todos los continentes y diferentes lenguas.

JANE GOODALL INVITÓ A REALIZAR ACCIONES CONCRETAS

Su curiosidad por los animales y medioambiente comenzó cuando tenía tan solo diez años de edad, le llamaba la atención el ciclo de la vida de diversas aves, ardillas y arañas.

La científica informó que, antes de pasar cientos de horas habitando con chimpancés en África, observó a una gallina poner un huevo y agradeció que su madre alentara su inquietud y curiosidad. “En lugar de enojarse vio mi emoción y escuchó mi maravillosa historia de cómo una gallina ponía un huevo. Cuento esto porque es ahí, en la curiosidad, donde nacen los científicos, haciendo preguntas” aseguró con entusiasmo.

Su anhelo desde pequeña era escribir libros sobre animales con el fin de informar y concientizar al mundo sobre sus investigaciones. A raíz de esto expresó lo siguiente: “Ha tomado mucho tiempo para que la gente se percate de que compartimos emociones. Los animales sienten felicidad y dolor. Y a los científicos también admitir que éstos tienen personalidades. Lo que hemos aprendido de la inteligencia animal es admirable”.

En el encuentro de Guadalajara brindó un mensaje contundente y advirtió que, como se ha visto con la pandemia de Covid-19, el ser humano ha propiciado las condiciones para que los virus de los animales pasen a los humanos. Por otro lado, dio a saber que los huracanes, incendios y tormentas se encuentran asociadas a la destrucción y el deterioro del medio ambiente. En ese marco la experta subrayó: “No respetar a los animales y su hábitat contribuyó al Covid-19”.

Ante una multitud de jóvenes asistentes, participó de forma remota a través de una videoconferencia y remarcó: "Fue nuestra falta de respeto lo que ha llevado a la pandemia y a otras epidemias porque cazamos a los animales, los acercamos a las personas, porque vamos invadiendo su medio ambiente, los comercializamos en todo el mundo y hemos creado condiciones que facilitan que sus virus pasen a las personas" afirmó la etóloga.

UN MENSAJE DE ESPERANZA

Es pertinente mencionar la invitación que realizó la estudiosa a la juventud. A pesar de encontrarnos a diario con noticias pesimistas respecto a la destrucción del planeta, Jane los convoca a generar proyectos de cambio y unirse a otras comunidades que promuevan salvar a los animales.

En palabras de la científica: “Les digo a los jóvenes que si de verdad quieren hacer algo tienen que esforzarse mucho, aprovechar cada oportunidad y, si no se dan por vencidos, quizás podrán encontrar el camino".

La gran especialista mundial en chimpancés, a lo largo de su vida, ha demostrado su amor por los animales e impulsa a que los niños se vinculen de manera amable con la naturaleza, donde la educación sea el motor del cambio. Apela a la responsabilidad y a repensar nuestra relación con ella.

Reconocer que estamos ante una emergencia climática y amenaza de nuevas pandemias y epidemias, es el primer paso para cambiar acciones y preservar el hábitat.

“Si no tenemos esperanza sentimos que no existe la posibilidad de hacer algo al respecto. Lo que tenemos que hacer es compartir las iniciativas positivas que se llevan a cabo en el mundo. Esto es lo que promovemos en el Instituto Jane Goodall. Aún no es demasiado tarde” enfatizó Jane Goodall.

¿ESTAMOS PREPARADOS PARA CONCRETAR EL LEGADO DE VIDA ESPERANZADOR DE JANE GOODALL?

Fuentes:

Clarín

Feria Internacional de Guadalajara