Las primeras colonias de mariposas monarcas llegaron el 1 de noviembre a los bosques del estado mexicano de Michoacán, ubicado al oeste del país. Las autoridades informaron que seguirían llegando y permanecerían durante cinco meses en esa región.

La migración de los insectos es un proceso natural que es sumamente importante para el equilibrio ecológico, en el que participan distintas especies de polillas, langostas, libélulas, escarabajos y, por supuesto, mariposas, entre las que se encuentran las monarcas.

La especie es propia de América del Norte, donde realiza migraciones masivas hacia el sur de agosto hasta octubre, y migra de vuelta hacia el norte al inicio de la siguiente primavera.

Son capaces de viajar más de 4.000 kilómetros desde Estados Unidos y Canadá hasta México, donde se asientan en santuarios protegidos por el Estado para que puedan cumplir con su ciclo migratorio con total normalidad.

Fenómeno natural y cultural

El fenómeno migratorio de la mariposa es considerado como una maravilla de la naturaleza, y durante décadas el Estado mexicano ha dedicado recursos a la protección de sus destinos. De hecho, su importancia es tal que la Universidad de Guanajuato imparte talleres sobre su protección y su importancia ecológica.

La primera región en la que se les avistó fue en las zonas montañosas del santuario de El Campanario, ubicado en el municipio de Ocampo. Se estima que en esta región se reunirán al menos 180 millones de mariposas. Se trata del santuario más grande del Estado, donde se concentra aproximadamente el 40% de la población total.

Más tarde, las mariposas monarcas empezaron a llegar a los santuarios de los cerros Altamirano, El Chivati-Huacal, Sierra Chincua y Cerro Pelón, ubicados en municipios Angangueo, Senguio, Tlalpujahua y Zitácuaro, en la zona oriente de Michoacán.

Pero además de su importancia para el ambiente, la migración de las mariposas monarcas se ha convertido en un fenómeno de profunda importancia cultural y turística para Michoacán y México.

Cada año los santuarios de las mariposas son visitados por miles de turistas tanto nacionales como extranjeros, lo cual constituye uno de los atractivos más importantes del estado.

Algunas comunidades indígenas de Michoacán como los mazahuas y otomíes guardan creencias espirituales relacionadas con las mariposas monarcas. Muchos miembros de las comunidades creían que estos insectos representan las almas de los niños difuntos, porque casi siempre llegan el 1 de noviembre, durante la celebración del Día de los Muertos.

Importancia ecológica

Según se indica en la web de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad de México (CONABIO), durante su etapa de oruga, la mariposa Monarca es un importante herbívoro que se alimenta de varias especies de algodoncillo.

Una vez que alcanza la adultez, se alimenta de néctar y deja de ser un herbívoro para convertirse en un polinizador crucial para el equilibrio de su ambiente.

En su migración mueven el polen de las plantas con flores, promoviendo la diversidad genética de las plantas. También juegan el rol de presas para algunos depredadores, que a pesar de que tanto orugas como adultos son tóxicos, son capaces de alimentarse de ellas sin problemas.

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Considerando su importancia ambiental, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) de México y algunos grupos ecologistas como WWF, han cooperado para llevar a cabo mejoras en los programas y proyectos de conservación para la conservación y recuperación de sus poblaciones.

La secretaria de Turismo de Michoacán, Claudia López Chávez, indicó que a partir del 16 de noviembre serán abiertos al público los santuarios de la mariposa monarca. El costo de acceso será de 50 pesos para los adultos y 40 pesos para niños, en horarios de 9 a 17 horas, según la secretaria.

Fuentes:

Jornada

Milenio