Una red de "oídos" y "ojos" para proteger la Amazonia: Michel André instala sensores acústicos en la selva amazónica para monitorear la biodiversidad y tomar decisiones frente al cambio climático.
Una red de "oídos" y "ojos" para proteger la Amazonia
La selva amazónica cubre 7 millones de kilómetros cuadrados, un área comparable a Australia o 13 veces la península ibérica. Es la zona tropical más grande e intacta del planeta, hogar de millones de especies de flora y fauna. Sin embargo, su conservación es un reto: la actividad humana, la deforestación y los cambios climáticos afectan su equilibrio natural.
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Bioacústica: el sonido como herramienta de conservación
El científico francés Michel André, experto en bioacústica e ingeniero en biotecnología, ha desarrollado tecnologías que utilizan el sonido para proteger la vida silvestre. Entre sus innovaciones destacan:
⦁ Dispositivos que alertan a barcos sobre la presencia de cetáceos.
⦁ Proyecto LIDO: una red de hidrófonos global que monitorea los sonidos del océano.
Como explica André: “De los cinco sentidos, la percepción acústica es el único que compartimos todos los seres vivos”.
Proyecto Providence: una red de sensores en la Amazonia
Con el apoyo de la Fundación Gordon y Betty Moore y la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex, André implementa el Proyecto Providence en la Reserva de Desarrollo Sostenible de Mamirauá, un área protegida de más de un millón de hectáreas de bosques inundados en Brasil.
En esta reserva, 22 sensores acústicos y cámaras registran sonidos y videos de la fauna local, creando una base de datos bioacústica única que permite:
⦁ Detectar cambios en los ecosistemas forestales.
⦁ Identificar especies invasoras y alteraciones humanas.
⦁ Analizar interacciones entre diferentes especies de flora y fauna.
Palabras clave: Proyecto Providence, Reserva de Mamirauá, sensores acústicos Amazonia, monitoreo ambiental.
Un legado de conservación y colaboración con comunidades locales
La reserva fue creada en 1996 por José Márcio Ayres, especialista en el mono uakari calvo, con un modelo de conservación que involucra a las comunidades locales mediante ecoturismo y gestión sostenible de recursos.