Podría decirse que la industria textil y la huella hídrica tiene un origen en común, ya que la del hilado de algodón fue la primera industria en mecanizar totalmente su proceso productivo, uno muy dependiente del abundante uso de agua.

Desde mitad del S.XVII, y con la industria textil como bandera, la revolución industrial marcó el pulso del nuevo mundo. Claro que hace 200 años en la Inglaterra de la revolución industrial, nadie iba a sospechar que la industria textil iba a ser la causante de contaminar más del 20% del agua de nuestro planeta.

Hoy en día, sin embargo, ya no podemos seguir sosteniendo un patrón de consumo voraz de ropa que hay que renovar temporada tras temporada, escudándonos en la ignorancia de la magnitud del daño ambiental ocasionado por esta empresa.

En la actualidad contamos con estudios que estiman que, a causa de los productos químicos utilizados, la textil es la segunda industria mas contaminante después de la petrolera.

Se calcula que la industria de la moda utiliza 378 mil millones de litros de agua al año. Esto es particularmente grave, teniendo en cuenta que, aunque el agua de la superficie terrestre se pueda renovar con las lluvias, se necesitarán cientos o miles de años para que el acuífero subterráneo se vuelva llenar una vez que se agote.

Mujer compra ropa

para fabricar un jean se utlizan hasta 10.000 litros de agua

Los pantalones de jean son una de las prendas de vestir más utilizadas en todo el mundo. Sin importar la edad, la clase social y el género de las personas, seguramente la gran mayoría de los habitantes de este planeta hayan utilizado jeans a lo largo de sus vidas.

Sin embargo, a pesar de ser una prenda tan popular, hay una verdad oscura que se esconde detrás de ella: fabricar un jean, desde la semilla del algodón, pasando por el hilado, teñido, prelavado y desgastado, puede costar al planeta entre 5.000 y 10.000 litros de agua.

Por eso es imperioso poder encontrar maneras de reducir el impacto que tienen estas prendas en el planeta. En este sentido, afortunadamente ya hay algunos emprendimientos que trabajan para que comprar una prenda de jean, deje de ser sinónimo de daño ambiental.

Una mujer compra jeans

upcycling, una gran solución

El Upcycling es una de las formas que toma la economía circular, que consiste en la reutilización creativa de productos. En moda, esta práctica toma particular relevancia, ya que hay estudios que indican que solo usamos el 20% de la ropa que tenemos en nuestro armario.

En este sentido puede percibirse la gran importancia de una práctica que permite aprovechar productos que ya no se usan, para transformarlos en prendas que puedan tener una segunda oportunidad.

Afortunadamente, son cada vez más las marcas y los emprendimientos que buscan hacer moda de manera sustentable, que entienden que vestir bien no tiene que tener altos costos para el planeta. Estas marcas entienden que el futuro de la industria de la moda pasa necesariamente por encontrar diferentes maneras y reciclar, reutilizar y reducir el consumo de agua en la producción.

Este es el caso de IMIX, un emprendimiento de moda sustentable que ha creado una colección entera utilizando denim usado como materia prima. La marca, fiel a sus principios del cuidado del ambiente, trabaja en la ética y no solo en la estética de la moda.

"¿Quién no tiene unos pantalones vaqueros viejos durmiendo en el placard? " fue el disparador de esta colección ambientalmente responsable, que retoma uno de los principales problemas de la industria de la moda en la actualidad, que es el de la contaminación del agua.

Su premisa es que, si con solo reciclar y reutilizar un sólo par de vaqueros pueden ahorrarse miles de litros de agua, con toda una colección que se haga de esta manera, podrán llegar a ahorrar un millón de litros.

¿Y tú, ya sabías que tus jeans eran tan contaminantes? ¡cuéntanos en los comentarios!