La paloma de Socorro reaparece tras 50 años: nacieron ocho polluelos y renace la esperanza de vida. Durante más de medio siglo, la ciencia dio por perdida a una de las aves más emblemáticas del Pacífico mexicano. Sin embargo, el inicio de 2026 trajo una noticia histórica: el nacimiento de crías volvió a poner en el centro de la escena a la especie, un ejemplar que muchos creían condenada a desaparecer para siempre.

El hecho ocurrió en un zoológico europeo y fue celebrado por la comunidad científica internacional como un verdadero hito en la conservación de especies en peligro crítico.

La paloma de Socorro: de la extinción en libertad al rescate científico

La paloma de Socorro (Zenaida graysoni) es originaria de la Isla Socorro, un territorio mexicano aislado en el océano Pacífico. Durante décadas, este ecosistema permaneció casi intacto, hasta la llegada de actividades humanas que alteraron de forma irreversible su equilibrio natural.

La introducción de gatos ferales y ganado ovino devastó las zonas de anidación y provocó un colapso acelerado de la población. Para la década de 1970, la especie fue declarada extinta en estado silvestre.

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Un nido con ocho pichones reaviva la atención sobre el estado de la especie en su entorno natural. (Imagen: Pinterest)
Un nido con ocho pichones reaviva la atención sobre el estado de la especie en su entorno natural. (Imagen: Pinterest)

Afortunadamente, un pequeño grupo de ejemplares había sido trasladado previamente a zoológicos, convirtiéndose en los últimos sobrevivientes. Hoy, se estima que existen apenas unos 200 individuos bajo cuidado humano en todo el mundo.

Ocho nacimientos que funcionan como un banco genético clave

Con una población tan reducida, cada nuevo nacimiento tiene un valor estratégico. Para los científicos, estas crías representan mucho más que un logro reproductivo: funcionan como un banco genético vivo que mantiene abierta la posibilidad de recuperar la especie a largo plazo.

Los ocho polluelos nacidos a comienzos de 2026 devuelven optimismo a un programa de conservación que lleva décadas de trabajo silencioso y altamente especializado.

El programa internacional que hizo posible el hito

La reproducción fue posible gracias a una red de cooperación entre instituciones de Europa y Norteamérica. Los equipos científicos coordinan cada emparejamiento mediante análisis genéticos avanzados, con el objetivo de preservar y fortalecer la diversidad biológica.

Los espacios donde nacieron las crías replican cuidadosamente las condiciones originales de la Isla Socorro: control de humedad, dieta específica y áreas de nidificación diseñadas para estimular comportamientos naturales y aumentar el éxito reproductivo.