Pensilvania reconoce mascotas como miembros familiares: ¿qué implica y cómo cambia la relación con los dueños?. Se trata de una histórica legislación en Carolina del Norte que redefine el estatus legal de los animales de compañía

El estado de Pensilvania dio un paso legal sin precedentes al aprobar una norma que reconoce a las mascotas como miembros de la familia, no solo como propiedad. La decisión, respaldada por legisladores y defensores de los derechos animales, busca transformar la forma en que la justicia y la sociedad entienden y protegen a los animales domésticos, ampliando su estatus más allá de un bien material.

La medida generó repercusión en redes sociales, en medios estadounidenses y en organizaciones de bienestar animal, impulsando debates sobre el rol de los animales en los hogares, el alcance de las responsabilidades de sus dueños y la forma en que se regulan los vínculos afectivos entre personas y mascotas.

Qué dice la nueva ley y a quiénes alcanza

La legislación aprobada en Pensilvania establece que los animales de compañía serán considerados miembros de la familia, rechazando el concepto tradicional de “propiedad” en casos legales que los involucran. Esto puede tener impacto especialmente en:

Disputas de custodia cuando los dueños se separan

  • Indemnizaciones por daños y perjuicios en casos de maltrato o abandono
  • Decisiones judiciales relacionadas con bienestar animal

El cambio implica que, en procesos legales, los jueces podrán tomar en cuenta el vínculo emocional entre las personas y sus mascotas, y no solo su valor económico.

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Un cambio legal que reconoce a los animales de compañía como miembros de la familia y no como simples bienes. (Imagen: IA)
Un cambio legal que reconoce a los animales de compañía como miembros de la familia y no como simples bienes. (Imagen: IA)

Por qué esta ley es relevante

Hasta ahora, en la mayoría de los Estados Unidos los animales de compañía eran tratados legalmente como bienes muebles, es decir, propiedad al igual que un objeto o un automóvil. Eso significaba que, en situaciones como divorcios o disputas legales, las mascotas se dividían o valoraban como un bien material.

Con esta nueva normativa, Pensilvania se suma a una tendencia creciente en varios países de humanizar el estatus legal de los animales, reconociendo su rol afectivo dentro de los hogares y el impacto emocional que tiene su presencia en las familias.

Qué dicen los defensores y especialistas

Organizaciones protectoras de animales y abogados especializados destacaron que la ley puede:

  1. Mejorar la protección legal de las mascotas en situaciones de abuso o negligencia
  2. Promover sentencias judiciales más justas en disputas familiares
  3. Impulsar políticas públicas que consideren el bienestar animal como un elemento social