Puntualmente, en el norte de California, permaneció durante largos meses con la ferviente convicción de preservar este recurso natural. Los días transcurrieron mientras el frío y hambre se adueñaban de la joven en medio de la lucha por salvar a los troncos que pueden alcanzar los 75 metros de altura. ¡Impresionante!

Según comunicados que ha brindado la joven, tuvo que soportar vientos de hasta 150 kilómetros por hora, gran cantidad de lluvias, granizo y como si fuera poco en una oportunidad, la nieve derribó su refugio y quedó totalmente expuesta a la intemperie durante un período de tiempo.

En exclusiva para la BBC expresó lo siguiente: "Cuando llegué a California por primera vez y entré en el primer bosque ancestral, quedé muy conmovida e impactada por lo bellos y sagrados que son y se sienten" e hizo énfasis en que: "Al inicio de mi activismo, tomé conciencia de que el 97 por ciento de los bosques de estas secuoyas milenarias ya se había destruido".

¡VIVIÓ DOS AÑOS EN UN ÁRBOL PARA SALVARLO!

Reconocida como Butterfly, su legado de vida comprometido con las causas ambientales, es tomado como ejemplo y referencia en todo el mundo. Su historia nos inspira a involucrarnos y alzar la voz por respetar nuestro planeta.

¿Te imaginas cómo apodó a secuoya? Seguro te vas a sorprender, lo cierto es que el nombre surgió en un momento particular.

Retomando las palabras de Julia: "Atada a una soga de escalar, usé las manos y pies para lentamente ir subiendo al árbol. A unos 25 metros de altura, cometí el error de mirar hacia abajo. Entré en pánico y me paralicé. Cuando abrí lo ojos otra vez, mantuve la vista fija en la Luna a medida que subía". ¡De allí salió el nombre!

En medio de disputas impulsadas por parte de la empresa maderera hacia la activista, logró tras dos extensos largos de lucha llegar a un acuerdo y rescatar el árbol gracias al apoyo de otros grupos ambientalistas.

"Intentaron varias formas de forzarme a bajar: desde cortar mis suministros y alimentos, dejarme con hambre, hasta sonar bocinas a alto volumen durante toda la noche y el día, durante muchos días, para que no pudiera dormir" argumentó Julia al portal de noticias.

  • COMPROMISO Y RESPETO HACIA LA MADRE TIERRA:

JULIA HILL, UNA GRAN HEROÍNA

De más está decir que en sus planes no estaba rendirse y conformar a esta empresa, cómplice de la destrucción de la naturaleza. Afortunadamente, esta gran acto de valentía en California, la motivó una vez más a movilizarse y a continuar levantando la bandera del activismo ambiental.

Esfuerzo, voluntad y coraje son tres grandes cualidades para definir a la muchacha. Tiempo después, Julia Hill se comprometió en una nuevas causas y cofundó la Circle of Life Foundation, Fundación Círculo de la Vida, allí promueve proyectos innovadores para estimular la convicción de que todos, como sociedad, podemos contribuir al planeta de manera positiva y transformar el vínculo con la naturaleza.

Además, lanzó su libro "El legado de Luna: la historia de un árbol, una mujer y la lucha para salvar los secuoyas" ¡Una gran obra que visibiliza su aventura en primera persona!

"Fui llevada al borde de todos los posibles temores que tenía. Y fue a través de esa experiencia que evolucioné como un ser humano", concluyó emocionada a la BBC.

No hay dudas de que Julia es una referente emblemática del activismo, pues inspira constantemente a las nuevas generaciones a que se involucren en preservar los bosques. Es el ejemplo paradigmático de una vida anclada en el servicio desinteresado para concretar los ideales de un mundo mejor para todos.

¿UNA UTOPÍA POSIBLE?