Afortunadamente, cada vez son más las personas que toman consciencia del efecto que sus consumos tienen sobre el ambiente. El packaging de los productos, su huella de carbono, su huella hídrica, entre otros indicadores ambientales son tenidos en cuenta a la hora de tomar las decisiones de compra.

De todos modos, hay algunos consumos que las personas no logran reemplazar, tal como el de agua embotellada.

La buena noticia es que existen empresas que han encontrado la manera de dejar de ser parte del problema, para convertirse en parte de la solución. Una de las iniciativas que más se destacan es la de Villavicencio, que recientemente asumió el compromiso de recuperar el 100% del equivalente del plástico PET de sus botellas, para el año 2023.

Se trata de una empresa que entiende que se encuentra dentro de un ecosistema, de modo que para realizar una gestión exitosa de los envases, necesitan del compromiso del resto de las partes. La empresa, los consumidores, las cooperativas y el Estado deben estar alineados para que este tipo de iniciativas funcionen exitosamente.

RECICLADO INCLUSIVO: EL VALOR SOCIAL DE LA INICIATIVA

El proyecto del reciclaje también tiene su costado social, ya que Aguas Danone trabaja junto con la Fundación AVINA Argentina desde el 2011 con el objetivo de incrementar las tasas de reciclado en Argentina. De este modo, reconocen el rol central que tienen las cooperativas de recuperadores urbanos en el sistema de reciclaje local.

A través de este programa, Villavicencio busca contribuir a la profesionalización de la labor de los recuperadores, para que éstos sean reconocidos como trabajadores formales, y así puedan mejorar las condiciones de su trabajo y la eficiencia de su producción.

Así, esta alianza ayuda a mejorar los indicadores sociales y ambientales, a la vez que aumenta la cantidad de plástico reciclado que utilizan para producir los envases de la marca. Se trata de una gran iniciativa para hacer una transición hacia una economía circular e inclusiva, que buscan que siga creciendo en el futuro.

Desde el año 2020, empezaron con la tercera etapa del Programa. El objetivo es incrementar aún más el impacto y alcance de este, trabajando con 40 cooperativas, lo cual implica llegar a 4500 recuperadores urbanos y poder recolectar 300 toneladas de PET por mes

EL CIRCUITO DEL RECICLADO: TODOS ESTAMOS INVOLUCRADOS

Las botellas producidas con RPET -o PET reciclado- se producen a partir del circuito de reciclado, en el cual están involucrados los consumidores, las cooperativas de recuperadores urbanos, las empresas recicladoras y las empresas productoras.

En el caso de Villavicencio, el círculo consiste en 6 pasos en los que se puede ver claramente el rol central que tiene cada uno de los actores que forman parte en las etapas del circuito:

  • El consumidor dispone sus residuos reciclables en los contenedores correspondientes.
  • Los recuperadores urbanos recolectan el material reciclable.
  • Las cooperativas clasifican los residuos reciclables, y separan las botellas PET del resto de los materiales.
  • La empresa recicladora transforma el plástico en pellets de RPET (son pequeños fragmentos comprimidos de PET).
  • El productor de botellas preformadas provee a la empresa con las preformas.
  • Danone utiliza las preformas para hacer sus botellas.