El aceite de palma daña terriblemente al planeta cuando se cultiva: está vinculado con procesos de deforestación, de apropiación de tierras y con la muerte de animales locales. Y además, no es nada bueno para la salud.  Entonces, ¿por qué, al menos hasta ahora, se encontraba en una enorme cantidad de productos de uso diario, como panificados, galletas, cremas dulces y hasta productos cosméticos?

Parece que los supermercados españoles están comenzando a hacerse esa pregunta. Hace pocos días, la cadena SuperSano anunció que había retirado todos los productos con aceite de palma de sus estanterías.

Luego de que la noticia comenzará a tomar repercusión, otras cadenas decidieron sumarse a la iniciativa: Alcampo y Eroski retirarán el aceite de palma al menos de los productos que llevan su propia marca, y Mercadona, DIA, Lidl y Auchan están negociando con sus proveedores para llegar al mismo objetivo.

En un comunicado, la cadena Alcampo explicó: "En Auchan Retail España (la propietaria de Alcampo y Simply) estamos trabajando con nuestros proveedores con el objetivo final de eliminar el aceite de palma de nuestras marcas propias en todas aquellas referencias en las que tecnológicamente sea posible sustituirlas, y asegurando, en las que no, que dicho aceite proceda de fuentes sostenibles”.

Mientras tanto, Eroski informó que está dando los primeros pasos en una acción similar, y que, así como ya ha reducido el azúcar, la sal y las grasas saturadas de sus productos, ahora buscará reducir o eliminar el aceite de palma en ellos, para cuidar la salud de los consumidores y también al ecosistema. 

Portavoces de las compañías Mercadona, DIA y Lidl también han informado que ya mantienen conversaciones con sus proveedores para eliminar el aceite de palma, y están estudiando las mejores formas de hacerlo sin alterar demasiado las propiedades de los productos.

Aunque aún falta la adhesión de muchas otras marcas, y tampoco queda claro qué pasará con esos productos en los que "no es técnicamente posible eliminar el ingrediente", estas iniciativas dan un paso adelante, porque permiten que los consumidores responsables puedan elegir qué quieren y qué no quieren consumir.

Si no sabes cuáles son los daños en la salud y el ecosistema que causa el aceite de palma, puedes leerlos aquí.