México transformará toneladas de basura en energía eléctrica y carbón, siendo esta una medida que traerá beneficios para el medio ambiente. Actualmente, nuestro planeta se encuentra enfrentando una enorme crisis, y por eso constantemente se buscan soluciones para enfrentar este problema.

A través de su planta de carbonización hidrotermal, México contribuye con una acción para ayudar al planeta. El objetivo de la iniciativa es encontrar una mejor manera de gestionar la basura qu se produce, para reducirla a la mitad.

¿De qué se trata el proyecto de México?

Con la idea de seguir en la búsqueda de otros proyectos para beneficiar al medio ambiente, Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, presentó y explicó los beneficios que genera la planta de carbonización hidrotermal. La misma se encuentra en el Bordo Poniente.

Se trata entonces de un nuevo proyecto que fue coordinado por especialistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México o UNAM. Se consiguió contando con el apoyo de la Secretaria de Energía del gobierno de México, al igual que de la Comisión Federal de Electricidad.

El objetivo principal de esta iniciativa es dar una solución al problema de la basura, que en la actualidad es de mil toneladas aproximadamente la Ciudad de México. Contando con esta planta de composta, se llegó a la decisión de elaborar un proyecto ambiental para cuidar el planeta. Uno de los ejes del proyecto es disminuir la basura por lo menos a la mitad.

¿Qué beneficios ofrece la planta?

El objetivo es transformar todos los residuos sólidos orgánicos o la basura orgánica en carbón y energía eléctrica a través de la plata de carbonización hidrotermal. No obstante, Claudia Sheinbaum comentó que esta planta se encargará de convertir la basura en energía eléctrica mediante la gasificación. Y también en pellets de carbón vegetal.

De igual manera, explicó que estos pellets de carbón vegetal son de gran ayuda porque el CO2 de la atmósfera es capturado. Quiere decir que el dióxido de carbono queda capturado o es posible quemarlo en carboeléctricas en plantas cementeras o en la Comisión Federal de Electricidad.

Una de las principales ventajas es que el carbón vegetal no genera emisiones de dióxido de carbono. Puesto que toda la basura proviene e algún proceso de fotosíntesis. En otras palabras, capturan las plantas verdes, generan oxígeno y se transforma en celulosa, es decir, árboles o vegetales.

Con la recogida de basura mediante este procedimiento lo que se busca es generar electricidad. Sin embargo, el inconveniente con las energías renovables es que son algo intermitentes. Entonces, para reemplazar eso, este proyecto permitirá obtener una energía limpia.

Por otro lado, Luís Agustín Álvarez, investigador del instituto de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, que también es coordinador del proyecto, explicó que este proceso tendrá como función sacar el mayor provecho de los residuos. Según la investigación, su función es realizar la separación de la basura en orgánica e inorgánica y disminuir el efecto local que generan las emisiones en el Valle de México.

La basura orgánica es la que ninguna persona quiere, aquella conocida como materia orgánica. Y Ciudad de México cuenta con un ciclo para que cada uno de esos residuos llegue hacia la planta en forma de composta. Por lo tanto, la propuesta de dicha planta es demostrar la habilidad que tiene la tecnología. Así como también, la capacidad de tratar 72 toneladas de materia húmeda aproximadamente y 25 más conformadas por materia seca.

Su iniciativa es procesar con una instalación de gasificación y otra de carbonización, que complementarán y sacarán el máximo provecho de la basura orgánica. Por último, Adolfo Cerqueda Rebollo, presidente municipal de Nezahualcóyotl, resaltó que el procedimiento de recolectar y clasificar la basura se ha hecho en otros países. Pero que este es un procedimiento de gran importancia para poder producir energía eléctrica.

¿Cómo se transforma la basura en energía?

Una de las mejores maneras de cuidar el medio ambiente es reciclando los residuos que se generan. Pero la verdad es que, no solo se puede aportar un grano de arena al tirar la basura dentro del contenedor apropiado. Ya que toda clase de residuos también se puede convertir en energía.

Por ejemplo, el aceite de cocina, una vez que se usa, es posible convertirlo en biodiesel para alimentar a los vehículos. Así como también se puede obtener enormes cantidades de metano en los vertederos de residuos orgánicos, que servirán para los edificios de calefacción.

No todo el mundo tiene en cuenta que 150 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, se pueden convertir en 75.000 millones de kwh de energía. Siendo la cantidad suficiente para abastecer hasta 650.000 hogares diariamente. Reconociendo así que esta forma de producir energía genera menos impacto ambiental que usando combustibles fósiles.

Muchas tecnologías son relativamente nuevas y las investigaciones siguen avanzando para que todos los años se descubran novedosas posibilidades para la explotación de los residuos. Por lo tanto, estas son algunas de las maneras de transformar la basura en energía.

Incineración de residuos

La combustión de la materia orgánica que se encuentra dentro de los residuos, es la alternativa más común para obtener energía a partir de la basura. Se trata entonces de un método que implica crear combustible proveniente de los residuos, para poder hervir el agua en generadores de vapor. Y este último se usa para mover las turbinas que servirán para producir electricidad.

No obstante, un inconveniente que se asocia al uso de residuos sólidos urbanos para producir electricidad, es la contaminación que genera los humos de combustión que son emitidos. Éstos son también los responsables de las conocidas lluvias ácidas.

Debido a esto, los incineradores en los países pertenecientes a la OCDE, tienen que cumplir con estándares de emisión bastante estrictos. Incluyendo los que se relacionan con dióxido de azufre, dioxinas, óxido de nitrógeno y metales pesados. Este inconveniente de la contaminación se ha eliminado en gran medida usando depuradores de cal y precipitadores electrostáticos que se colocan en las chimeneas.

A pesar de esto, algunos de los contaminantes aún se emiten en un par de kilómetros del incinerador. Pero se continúa trabajando en medidas que permitan que en algún momento sea posible eliminar las emisiones de contaminación a través de este sistema. Para que sea posible transformar la basura en energía eléctrica sin generar provocar daños al medio ambiente.

Tecnología para transformar la basura en energía

Existen muchas otras tecnologías que permiten conseguir energía de los residuos sin tener que recurrir a la combustión directa. En su mayoría, cuentan con la capacidad de producir incluso más energía eléctrica de la que se puede obtener con la combustión.

Algo como esto se debe principalmente a la separación de los componentes que son corrosivos del combustible. Permitiendo la obtención de temperaturas más elevadas, como en el caso de las turbinas a gas, las calderas, los motores de combustión interna, entre otros. Lo que se traduce en más eficiencia. Entre las tecnologías térmicas se puede mencionar la despolimerización térmica, pirólisis que es la producción de bioaceite combustible y la gasificación por arco de plasta.

También existen tecnologías no térmicas como la fermentación para producir etanol, los tratamientos biológicos mecánicos, y la digestión anaeróbica.

Combustibles que provienen de los residuos

El CDR o combustible derivado de los residuos, es un combustible que se obtiene de un apropiado tratamiento químico-físico de los residuos sólidos urbanos. Se encuentra conformado fundamentalmente por materiales derivados del petróleo, como el caucho, plástico, resinas, entre otros. Que se obtienen eliminando los elementos no combustibles del residuo y las fracciones orgánicas.

Que exista la presencia de dichos materiales, por una parte, incrementa el poder calorífico. Aunque por otro aumenta el contenido de sustancias que son peligrosas para la salud una vez que son quemadas. Quiere decir que, las plantas que utilizan CDR tienen que cumplir con límites regulatorios cada vez con más restricciones.

Energía eléctrica a partir del biogás

Hay que tener presente que la electricidad no simplemente se puede producir partiendo de la biomasa sólida o líquida, también se puede obtener a partir del biogás derivado de productos forestales y agrícolas. Los cuales provienen de los animales de granjas o de los gases de vertedero que provienen de procesos de depuración.

No obstante, las plantas de biogás son menos rentables que aquellas que son alimentadas por biomasa sólida. Dentro de la práctica, para que sea rentable a medio y a largo plazo, las plantas de biogás tienen que contar con al menos 500 kW de potencia.

Tratándose entonces de una inversión muy llamativa. Donde en la actualidad se ve favorecido el empresario agrícola individual. Que tiene a su disposición, considerables cantidades de biomasa que son producidas por la agricultura.

Fuente:

Infobae, El blog verde, abc.