El gato más raro y esquivo del mundo: parece un peluche, pero es un cazador salvaje y representa una joya poco conocida de Asia Central

De cuerpo robusto, patas cortas y un rostro que parece permanentemente molesto, el llamado “gato más raro del mundo” se volvió viral por su apariencia tierna y expresión gruñona. Sin embargo, detrás de ese aspecto de peluche se esconde un felino salvaje adaptado a algunos de los climas más extremos del planeta.

Se trata del gato de Pallas (Otocolobus manul), también conocido como manul, una especie que habita en regiones montañosas y estepas de Asia Central, desde Mongolia hasta partes de Rusia, China e Irán.

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Imagen: Pinterest

¿Por qué el gato de Pallas parece tan diferente?

Su físico lo distingue de cualquier otro felino. Tiene:

Estas características no son casualidad: son adaptaciones evolutivas para sobrevivir en ambientes fríos y abiertos, donde las temperaturas pueden descender muy por debajo de cero.

Un experto en pasar desapercibido

A pesar de su fama en redes sociales, el gato de Pallas es uno de los felinos más esquivos del mundo. Su comportamiento solitario y su capacidad para camuflarse entre rocas y pastizales lo convierten en un verdadero fantasma de la estepa.

Se alimenta principalmente de pequeños mamíferos como pikas y roedores, a los que caza con paciencia y movimientos rápidos. No es un corredor veloz, por lo que depende más del sigilo que de la persecución.