El panorama no se ve nada bien para el planeta Tierra en las próximas décadas. Los ecosistemas del mundo están sufriendo un deterioro sin precedentes, y muchos científicos consideran que la fecha límite para cambiar la situación es 2030.

La ONU dio a conocer un informe presentado en Nairobi, y hecho público originalmente en mayo, que anticipa eventos catastróficos para la raza humana y muchos de los animales y plantas del mundo.

De acuerdo con el informe, si no se revierte la tendencia del cambio climático, para 2050 la Tierra podría experimentar un incremento de temperatura de hasta 3 °C, una cifra que representa muy malas noticias para nuestra civilización y los ecosistemas del mundo.

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Si no se toman medidas drásticas y significativas, al llegar el año 2050 la capa de hielo del Ártico se habrá derretido y se habrá incrementado la extensión de los desiertos, causando caos climático y ecológico en todo el mundo.

De acuerdo con el reporte, la humanidad experimentará la desertificación de los hábitats, la destrucción de ecosistemas como los arrecifes de coral y las selvas lluviosas, kilómetros de tierras verdes sucumbirán ante los incendios forestales, y los sistemas de agricultura de los trópicos desaparecerán por completo.

Como resultado, mil millones de habitantes de los trópicos se convertirán en refugiados carentes de comida. Además, se cree que estallarán múltiples conflictos armados como resultado de la escasez de recursos.

Este es el pronóstico que presenta el informe de la ONU, y aunque parezca salido de una película sobre desastres naturales, las situaciones que dibuja no son más que una extensión de lo que ya se vive en todo el mundo.

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La catástrofe climática convertiría a cientos de millones de personas en refugiados.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Los expertos aconsejan tomar medidas inmediatas para afrontar la crisis de destrucción de ecosistemas que estamos observando. El ritmo actual de respuesta de los legisladores y gobiernos alrededor del mundo es insuficiente para enfrentar el reto frente a nosotros.

Como un primer paso, la ONU aconseja reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero, y luego seguir reduciéndolas a medida que se ofrecen soluciones para otros problemas como la superpoblación, la deforestación y la destrucción de los hábitats.

Las predicciones nos muestran un futuro muy indeseable, pero todavía estamos a tiempo de revertir la tendencia. ¡Depende de nosotros!

Fuentes:

Cultura Colectiva

Live Science