Cuando somos niños, solemos aprender muy temprano que los dulces (sobre todo los caramelos o la goma de mascar) pueden dañar nuestros dientes, porque el azúcar hace que proliferen las bacterias que pueden causar caries.

Sin embargo, cuando crecemos a veces no tenemos en cuenta que no solamente las golosinas pueden dañar la sonrisa. Alimentos como el café, de los que a veces abusamos sin tener en cuenta las consecuencias, pueden dañar el esmalte provocando manchas, caries o demasiada sensibilidad. Si no se mantiene una adecuada higiene bucal, el problema puede ser mucho peor.

¡Entérate de cuáles son los alimentos que están dañando tu esmalte dental sin que lo sepas!

Café

El café es delicioso y nos ayuda a permanecer activos, pero puede tener daños para la salud cuando se bebe en exceso. Además de, por ejemplo, acelerar el ritmo cardíaco, el café puede desgastar el esmalte dental y darle un aspecto amarillento a la dentadura. Si tomas varias tazas de café al día, puedes reemplazar alguna de ellas por una bebida más saludable, como el té verde.

Bebidas gaseosas

Las bebidas gaseosas no son recomendables para la dentadura, y no es solo por su contenido de azúcar elevado. Incluso cuando no tienen azúcar, algunas de ellas tienen cafeína (como las bebidas cola), y otras sustancias ácidas que dañan el esmalte dental. ¡Elige los jugos naturales, y recuerda que beber agua es la mejor forma de mantenerse hidratado!

Alcohol

El alcohol es uno de los mayores enemigos de una sonrisa saludable, porque es una sustancia que deshidrata y, en consecuencia, reseca la mucosa bucal. Por eso, hace que las encías estén más sensibles y que los dientes reflejen el daño a nivel estético.

Limón

El fuerte ácido del limón puede saltar un poco el esmalte dental. Sin embargo, como es un alimento con muchos beneficios, y un vaso de agua con limón por la mañana puede ser sumamente beneficioso, lo ideal no es dejar esta fruta de lado, sino esperar al menos 30 minutos para cepillar los dientes luego de ingerirlo.

Frutas deshidratadas

Las frutas deshidratadas, como damascos, duraznos o ciruelas, son un tentempié saludable para comer moderadamente entre comidas. Sin embargo, hay que recordar que el azúcar natural que contienen de todas formas es azúcar, y por su consistencia viscosa, puede pegarse a los dientes y dañar el esmalte como si se tratara de una golosina. Hay que comerlas con moderación, y lavar los dientes dos veces al día para eliminar todos los restos que pueda haber adheridos a ellos (pero no cepillar inmediatamente luego de comerlas).

Galletas saladas y snacks

Que el azúcar daña los dientes es algo que sabemos todos, pero se suele ignorar que los elementos excesivamente salados tienen el mismo efecto. La sal concentrada de los alimentos procesados, como las patatas fritas y las galletas saladas, puede ser muy corrosiva para el esmalte de nuestros dientes.