La diabetes es una enfermedad crónica que se genera cuando el páncreas no produce la suficiente cantidad de insulina (hormona que regula el azúcar en sangre), o bien no la utiliza de manera eficaz. Se calcula que el 9% de los adultos mayores de 18 años la padecen.

En la llamada diabetes tipo 1, el cuerpo produce de manera deficiente insulina y la persona debe administrársela diariamente; por eso se la conoce como insulinodependiente.

Muchos de estos casos ocurren desde temprana edad y los pequeños aprenden a inyectarse todos los días. Esto puede a veces no ser tan preciso y generar además, por ejemplo, hematomas en la piel, dolores y molestias. Pero la ciencia sigue avanzando y aportando ideas para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.

De acuerdo a un estudio publicado en la revista de la Academia Americana de Ciencias, un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) y el Estado de Carolina del Norte (de Estados Unidos) han desarrollado un adhesivo de insulina pequeño como una moneda que podría reemplazar las inyecciones.  

Este adhesivo indoloro es capaz de detectar el aumento de los niveles de azúcar en sangre y liberar la dosis de insulina necesaria a través de microagujas similares a una pestaña.

"Concebimos un parche para diabéticos que funciona rápidamente, que es sencillo de utilizar y fabricado con materiales no tóxicos y biocompatibles", señaló Zhen Gu, profesor del departamento de ingeniería biomédica de la Universidad estatal de Carolina del Norte, principal autor de estos trabajos.

Y agregó: “El sistema puede ser personalizado de acuerdo al peso del paciente diabético y su sensibilidad a la insulina; es por eso que podemos hacer aun más inteligente este adhesivo“. 

Hasta ahora el dispositivo se encuentra en una fase de prueba, pero sus creadores señalan que sus expectativas son muy prometedoras para todos los que día a día padecen esta enfermedad.

¿Cómo prevenir la diabetes?

La diabetes afecta a más de 387 millones de personas en todo el mundo y se espera que en 2036 aumente a 592 millones. Con algunos cambios de hábito cotidianos es posible prevenir la diabetes tipo 2 o retrasar su aparición: