Todos los cuerpos son diferentes y únicos. Por eso, al momento de decidir comenzar un plan para adelgazar, cada uno reacciona de una manera diferente. Por ejemplo, hay algunos cuerpos que disminuyen rápidamente la grasa en la zona abdominal, mientras que, a otros, el contorno de las piernas puede resultarles fácil de reducir, debido a las tendencias propias de su organismo.

Para las personas a las que naturalmente les resulta más difícil disminuir la grasa acumulada en la zona cercana a las caderas, existen alternativas saludables para reducir y afinar las piernas, que pueden ponerse en práctica fácilmente.

Cremas reductoras caseras

Crema con alcanfor

Coloca en un recipiente 150 ml de crema corporal hidratante. Muele una pastilla de alcanfor, añádele una taza de alcohol y, luego de integrar bien, agrega dos cucharadas de aceite de almendras. 
 
Aplícala con masajes circulares. 

Crema con salvia

Deja reposar dos puñados de salvia junto a dos de eucalipto, aceite de oliva y una cucharada de jugo de limón. Luego de diez días, cuela y aplícalo luego del baño.

Crema de aloe

En un recipiente, coloca 150 ml de crema corporal hidratante. Añádele el gel de un gajo de aloe vera. Luego, agrega media taza de eucalipto y finalmente, el juego de un limón. 

Aplícala con masajes circulares por la noche. 

Masajes reductores

Para realizar un masaje reductor en tus piernas, coloca una buena cantidad de crema reafirmante o aceite de almendas sobre tu piel. Luego, recostado y con ambas manos, toma una parte de tus piernas y ejerce una presión suave realizando movimientos hacia arriba, para movilizar la adiposidad, favorecer la eliminación de toxinas y el flujo sanguíneo. Luego de 10 segundos, relaja, toma otra zona de la pierna y realiza lo mismo.

Puedes realizar estos masajes tres veces por semana para observar los resultados. Hazlo preferiblemente antes o durante el baño.

Alimentación

Para reducir la grasa de las piernas es fundamental que te alimentes de manera saludable. 

Ejercicios simples para tonificar las piernas en casa

1. Acuéstate boca arriba sobre una colchoneta fina. Eleva tus piernas de manera que queden perpendiculares al suelo. Aprieta tu abdomen y glúteos entre sí y baja las piernas juntas, muy lentamente hasta donde puedas. Luego, vuélvelas a subir y repite.

2. Acuéstate de costado, con una pierna encima de la otra. Levanta la que está arriba, como si fuera una tijera que se abre y cierra. Mantén siempre tus glúteos apretados, tu abdomen hacia adentro y tu cadera cerrada.

3. Colócate en cuatro apoyos en el suelo y apoya los antebrazos. Eleva la pierna con la rodilla flexionada y, al bajarla, no la apoyes en el suelo. Repite series de ocho.

4. Estando de pie, con las manos en la cintura, abre las piernas más que el ancho de tus caderas y desplaza el peso de tu cuerpo de un lado hacia otro mientras flexionas la pierna del mismo lado y la extiendes del contrario.

5. Haz sentadillas separando las piernas a la distancia de tus hombros y extendiendo los brazos hacia delante, perpendiculares al cuerpo. Baja tu cuerpo flexionando las piernas hasta quedar como sentado en el aire. Luego, estira las pernas y desciende los brazos a los costados del cuerpo. Repite.