Una reciente investigación profundiza la relación entre la lactancia materna y la lateralización del cerebro humano.

¿Qué sabemos?

Durante décadas, los expertos han intentado encontrar la causa de por qué los humanos se desenvuelven mejor con una mano o lado de su cuerpo que con el otro.

Actualmente, sigue existiendo controversia sobre si los lactantes amamantados y alimentados con biberón tienen distintos ciclos de vida del desarrollo neurológico. Se ha encontrado que los lactantes amamantados han desarrollado la lateralidad del lado derecho. Estos han aumentado: su inteligencia, la circunferencia de la cabeza, disminuido los problemas del habla y la esclerosis múltiple.

[También te puede interesar: Según un estudio, ser madre es como tener más de dos empleos]

Investigación

Una investigación desarrollada por la Universidad de Washington (Estados Unidos) y publicada el pasado mes de diciembre se enfocó en la relación entre los tipos de lactancia y su relación con lateralidad (tendencia que asumen los humanos para escribir,comer, etc.).

La publicación titulada: “Lactancia materna y lateralidad: una revisión sistemática y un metanálisis de los datos de los participantes individuales” fue liderada por el Dr. Philippe P. Hujoel y trabajó con 60 mil pares de madres e hijos registrados entre los años 1951 y 2011.

Conclusión

Los expertos concluyeron que la ventana de edad crítica para establecer el predominio hemisférico incluye los primeros 9 meses de la infancia y está determinada en parte por la nutrición.

Según los investigadores, estos resultados brindan mayor información sobre el desarrollo de funciones cerebrales complejas.

El estudio no implica que la lactancia materna lleve a la lateralidad diestra. La manipulación, ya sea de diestro o zurdo, se establece temprano en la vida fetal y está determinada, al menos parcialmente, por la genética. La investigación arroja luz sobre cuándo la región del cerebro que controla la habilidad con las manos se localiza en un lado del cerebro, un proceso conocido como lateralización del cerebro. Posiblemente, según la investigación, la lactancia optimiza esta lateralización para convertirse en diestro o zurdo.

Fuentes:

Universidad de Washington