Es normal sentir preocupación cuando una mujer ha sido diagnosticada con nódulos mamarios. Pero primero hay que tener en cuenta todo acerca de sus tipos y su diagnóstico, ya que es algo bastante frecuente y no todos son cancerosos.

Esto quiere decir que, los nódulos podrían ser considerados benignos, sobre todo cuando se trata de las mujeres más jóvenes. Sin embargo, es de gran importancia que un especialista realice una evaluación, para evitar problemas futuros.

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¿Cómo se clasifican los nódulos mamarios?

Fibroadenomas

Se trata de un tipo de nódulos mamarios que tiene una forma ovalada o redonda, no suelen causar dolor y su consistencia además de elástica es firme; haciendo que se muevan un poco cuando se presionan ligeramente. Aparecen con mayor frecuencia en mujeres menores a los 40 años, su desaparición podría ocurrir espontáneamente. Hay casos donde las mujeres podrían sentir dolor o crecen demasiado, por lo cual tienen que ser retirados mediante una cirugía.

Cuando los fibroadenomas no producen síntomas, no suele recurrirse a la intervención quirúrgica. La medida que más se utiliza es llevar a cabo una punción, con el fin de establecer un mejor diagnóstico. Pero suele bastar con la confirmación de que los nódulos no han cambiado de tamaño o han disminuido, en un tiempo aproximado de dos años; siguiendo esto, se puede decir que esta clase de nódulos no incrementa el riesgo de padecer cáncer de mama en un futuro.

Abscesos y mastitis

Las infecciones son las principales causas de la aparición de los nódulos considerados mastitis y ocurren con mayor frecuencia en las mujeres que están en la etapa de lactancia. Normalmente se debe a la acumulación de gérmenes o de bacterias, que podrían ingresar dentro del tejido mamario. Esto ocurre con mucha facilidad debido a las grietas que se encuentran en los pezones, lo que puede ocasionar bloqueos en los conductos por los que debe pasar la leche materna.

Podría acumularse pus y de esta manera formarse abscesos. Tanto estos como las infecciones, también podrían aparecer en mujeres que no están en su etapa de lactancia. Estas infecciones en ciertos casos provocan dolor, al igual que inflamación en el área que ha sido afectada. Además de enrojecer la piel, generar dolor de cabeza o incluso síntomas muy similares a los de la gripe. Para el alivio de síntomas como estos suele recetarse analgésicos, o colocar compresas de calor seco.

En dado caso que los síntomas que fueron detallados no hayan desaparecido en unos pocos días con el tratamiento, será mejor que un especialista evalúe este caso de nódulos mamarios.

Quistes

Estos son nódulos mamarios que contienen líquido y afectan a las mujeres de todas las edades, aunque es mucho más común en mujeres próximas a la menopausia. A menudo son nódulos que tienen una forma redondeada u ovalada, firme y al mismo tiempo liso. Que se mueven de manera leve cuando se les aplica algo de presión. Pueden generar dolor si son palpados o se encuentran en una parte de la mama que hace contacto con el sujetador.

Aparecen con mucha frecuencia un par de semanas antes de que inicie la menstruación, y después desaparecen. Para este tipo de casos, el médico suele solicitar que la paciente regrese una vez que haya finalizado la menstruación, para confirmar que los nódulos han desaparecido o no.

Si los nódulos que se han encontrado es posible palparlos y se experimenta dolor, tienen que ser drenados. Una intervención como esta, debe ser realizada por un médico especialista y después se debe llevar a cabo una ecografía. Algunas medidas como por ejemplo utilizar el sujetador apropiado, administrar calor seco o usar analgésicos, mejoran los síntomas.

Nódulos mamarios con necrosis grasa

Fuente: Everyday Health

También llamados quistes grasos, son nódulos provocados por la presencia de una herida que ha afectado el tejido graso en la mama. Bien sea como consecuencia de algún golpe, o incluso por una operación. Generalmente son nódulos que desaparecen de manera espontánea, y es poco probable que se requiera extirparlos. Provocan dolor, pero lo normal es que no lo produzcan. Toda la piel que cubre los nódulos suele tener una apariencia más gruesa, presentar inflamación o también enrojecimiento.

Papilomas intraductales

Se trata de tumores verrugosos benignos, los cuales normalmente aparecen en los conductos por los que pasa la leche. Dependiendo del caso, se encuentran bastante cerca del pezón o lejos. Cuando estos tumores se desarrollan muy cerca del pezón, lo más probable es que expulse un líquido de color sanguinolento o claro. Cosa que mancha la ropa, pero que es muy común en esta clase de tumores benignos.

En todo momento se requiere de estudios médicos mediante las biopsias, con el objetivo de confirmar el diagnóstico. Su tratamiento requiere de la extirpación del tumor.

Tumor filodes mamario

Dentro de la clasificación de los nódulos mamarios se encuentran los tumores filodes, a pesar de que su presencia no es muy común, generalmente son benignos. No obstante, si existe la posibilidad de que en alguno de los casos estos tumores sean malignos. El crecimiento de tumores como estos podría ser muy rápido, provocando dolor y al ser palpados se siente determina con claridad su tamaño.

Al igual que ocurre con el punto anterior, se requiere que un especialista lleve un control mediante las biopsias, y los tumores sean extirpados.

Adenosis en la mama

Aquellos nódulos conocidos como adenosis en las mamas, son provocados por un incremento significativo en las glándulas que producen leche materna. No suelen necesitar un tratamiento, aunque si se recomienda llevar un seguimiento para evitar problemas en un futuro.

Lipomas

Estos son nódulos mamarios benignos, debido a la formación de grasa, bastante parecidos a los que suelen aparecer en cualquier otra parte del cuerpo. Su diagnóstico es bastante simple gracias a las ecografías y a las mamografías. Además de eso, no requieren de tratamiento, a menos que sean nódulos excesivamente grandes y ocasionen molestias.

Ectasia ductal

Aparecen más que todo entre las mujeres que con más de 50 años, y son nódulos causados por un aumento en el grosor de las paredes que cubren los conductos mamarios. Pese a que en la mayoría de los casos no se presentan síntomas, en pocos casos aparece una supuración de líquido. El cual puede ser de un color negro o verde. Si existe la presencia de inflamación, la zona afectada se vuelve dolorosa y se enrojece.

Raras veces las ectasias ductales se transforman en nódulos duros. Para estos casos se debe proceder con una biopsia, con el fin de descartar posibles signos de cáncer.

Otras clasificaciones de los nódulos mamarios

Fuente: Cancer Living

Existen otras clases de nódulos mamarios o bulto, pero se trata de casos que ocurren con poca frecuencia.

Neurofibroma: Son tumores benignos provocados por algún exceso de crecimiento, en las células nerviosas que se encuentran dentro de las mamas.

Hamartoma: Nódulos que se forman dentro del tejido mamario, a menudo son lisos y no producen dolor.

Hematoma: se trata de nódulos que aparecen por sangre acumulada, debido a un fuerte traumatismo, los cuales requieren de biopsias y muchas veces de una intervención quirúrgica.

Hemangioma: nódulos o tumores que son benignos y poco comunes, los cuales se forman por los vasos sanguíneos.

Consular con un médico

Tener el claro conocimiento de la manera en la que se sienten las mamas, hará que detectar los cambios sea mucho más sencillo para los médicos. Será de gran importancia acudir a un especialista si los síntomas tienen que ver con lo siguiente:

- Encontrar algún bulto nuevo o algún engrosamiento en cualquiera de las mamas, sintiendo que es algo distinto al resto del tejido de las mamas.

- Notar algún cambio en el tamaño de las mamas, en su aspecto o bien sea en la forma que tienen.

- Dolores en las mamas que no desaparecen una vez que ha finalizado el ciclo menstrual.

- Presencial algún cambio significativo en la piel de cualquiera de las mamas. Bien sea que se trate de algún enrojecimiento, hoyuelos, presencia de alguna descamación o incluso de pliegues.

- Tener uno de los pezones invertidos, pero que anteriormente no se encontraba así.

- Secreción de forma espontánea proveniente del pezón.

¿Cómo se diagnostican los nódulos mamarios?

Una vez que el médico haya analizado los síntomas que la paciente está experimentando, además de los antecedentes médicos, se llevará a cabo algunos exámenes mamarios. Se solicitará una mamografía, paya ayudar en el diagnóstico o también una ecografía de la mama afectada. Tomando en cuenta los resultados que se han obtenido de los exámenes mamarios, al igual que de las otras pruebas, se realizará una biopsia.

¿Qué procedimiento se utilizan para la evaluación de los nódulos mamarios?

Para una evaluación a fondo de los nódulos mamarios, el médico recomienda una serie de procedimientos, los cuales han sido mencionados pero que se detallan a continuación:

Mamografías: son radiografías especializadas para las mamas, las cuales ayudan al médico a determinar la presencia de cambios muy sospechosos dentro de las mamas. Dichas radiografías se toman desde ángulos diferentes, con el objetivo de tener una mejor visibilidad de los nódulos mamarios.

Ecografías de las mamas: las ondas de sonido se encargan de crear imágenes que detallan el interior de las mamas, y son mostradas en un monitor. Dichas imágenes son obtenidas usando un ultrasonido, y son de gran utilidad para saber si existen nódulos sólidos o si contienen líquido.

Resonancias magnéticas de las mamas: se trata de una máquina que usa un imán, al igual que ondas de radio para obtener imágenes de la parte interna de las mamas. Aparte de estas resonancias magnéticas, es muy probable que proceda a inyectar un tinte. El cual servirá para tener una imagen más detallada de los vasos sanguíneos o de los tejidos.

Biopsias mamarias

Para obtener un mejor diagnóstico de los nódulos mamarios, siempre se recomienda realizar una biopsia mamaria. El objetivo de este estudio es extraer una diminuta muestra del tejido, que será examinada en un microscopio. Tanto las mamografías como las ecografías, servirán de guías para la aguja y también para colocar la anestesia local. Entre las opciones más comunes de las biopsias mamarias se encuentran:

Biopsia quirúrgica: se realizará una incisión bastante pequeña tanto en la piel como en el tejido de la mama, que servirá para extraer todo el nódulo o solamente una pequeña parte.

Biopsia mediante aspiración usando una aguja fina: al utilizar una aguja bastante delgada que estará conectada hacia una jeringa, se procede a extraer una pequeña muestra del nódulo que se desea investigar a fondo.

Biopsia estereotáctica: una mamografía muestra las imágenes en la zona afectada desde distintos ángulos, conocidas también como imágenes estéreo. Después el especialista procederá a extraer la muestra de los nódulos usando una aguja.

Biopsia utilizando una aguja gruesa: para este caso se utilizará una aguja un poco más grande, la cual cuenta con una punta específicamente diseñada para la extracción del tejido de la mama.

Biopsia que es asistida por vacío: será conectada una sonda hacia un dispositivo que funciona al vacío, utilizado para la extracción de la muestra.

Cuando ya se ha realizado la biopsia más apropiada, dependiendo del caso de nódulos mamarios, la muestra que se ha extraído será enviada para un laboratorio. El médico será el que indique cuanto tiempo se tomará para obtener los resultados y los comentará con el paciente, para dar un diagnóstico más acertado y específico.

Fuente:

Mayoclinic

Mayoclinic

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