El efecto en lospadres helicóptero y los bebés burbuja es el mismo: en un intento de hacer loque los padres consideran lo mejor para los niños, terminan causándoles másdaño. Los primeros padres se preocupan tanto por su educación que no fomentanel aprendizaje de sus hijos. Hacen sus tareas, los ayudan en cada aspecto de sueducación y si al niño le va bien, termina por memorizar todo sin realmenteaprenderlo.

Los segundos son los bebés burbuja, que no son expuestos a ningún tipo de suciedad, contaminación y a veces hasta ambientes naturales. Se trata de niños que crecen en una casa extremadamente limpia, que sólo son cargados por su madre, pues los padres creen que corren el riesgo de que se enfermen en los brazos de alguien más. Al final, estos niños no desarrollan defensas necesarias en sus primeros meses de vida, por lo que son propensos a muchas enfermedades.  

Aunque bien intencionados, las acciones de esos padres suelen cometer un error, y es no entender que el riesgo es importante en la vida de los niños. Los bebés necesitan estar expuestos a distintas texturas, sonidos y colores para desarrollar sus sentidos y función motora, pero también necesitan estar en contacto con animales y según diversos estudios, una mascota es lo mejor que puedes tener en tu casa ante la llegada de un bebé.  

Contra las alergias y la obesidad

Dos afecciones que no tienen que ver con un parásito, pero en ambos casos se trata de problemas que pueden persistir por toda la vida. Estudios demostraron que tener un perro en casa, desde al menos tres meses antes del nacimiento de un bebé, lo ayuda a prevenir futuros casos de asma y obesidad. Esto se debe a dos tipos de bacterias amigables que comienzan a funcionar incluso desde antes del nacimiento y hasta seis meses después de que el bebé llegó a casa.   

Contra los resfriados

Tanto perros como gatos son buena opción para ayudar a tu bebé a evitar resfriados durante el primer año. El estudio publicado por la revista Pediatrics dijo que los resultados estaban orientados hacia la creencia de que un ambiente libre de gérmenes es bueno para el bebé.  

Estimulan el aprendizaje

Los psicólogos hablan de niños que si están solos no leen, pero que al estar con sus mascotas las historias se las cuentan a ellos, hacen pausas para acariciarlos y hasta aprenden a crear suspenso para entretener a su espectador. Por razones así, hay programas para niños con problemas de aprendizaje que usan perros para estimular el conocimiento.   

Relajantes

En el mismo estudio se demostró que cuando a un niño se le pedía leer en voz alta frente a un adulto podía elevar sus niveles de estrés pero que si le pedían lo mismo mientras se encontraba con un perro, el incremento era mucho menor. También se les ha preguntado a algunos niños qué consejo le darían a los niños menos populares y la respuesta siempre era que consiguieran una mascota, pues así mejoran sus interacciones sociales.   

Muchos adultos prefieren la compañía de los animales que la de las personas, pero si tienes mascotas desde la infancia lo más probable es que la conexión que tienes con tus animales sea tan grande que se compare con la de las personas, por lo que nunca supondrás que alguien es mejor que otro. Las mascotas enseñan empatía, confianza y amor.  

Los animales son más que mascotas que deben estar encerradas, son amigos incondicionales que para un adulto puede ser alguien que pasará a mejor vida en unos años, pero si un bebé crece con una mascota, la apreciará como lo que es, un amigo que conoce desde que tiene memoria.