Casi todas las religiones a lo largo de la historia de la humanidad tienen algo en común: la creencia de que el espíritu y esencia de una persona no muere cuando deja de vivir el cuerpo físico.

Mientras que algunas religiones consideran que el alma pasa hacia otro mundo cuando desaparece el cuerpo (el concepto de Paraíso, por ejemplo), otras creen en la reencarnación. Es decir, que nuestra alma vuelve al mundo tomando la forma de otro ser.

De acuerdo a esta creencia, cada una de nuestras vidas es un aprendizaje, para llegar algún día a un estado de comprensión absoluta y de total entrega con el Universo; momento en el cual ya no volveríamos a encarnar.

Teniendo en cuenta esto, si crees que has tenido vidas pasadas es muy importante hacer ejercicios para conectar con ellas. Las experiencias vividas entonces pueden ser la clave para comprender no solo tu vida actual, sino también el verdadero sentido del ser.

[También te puede interesar: Ideas erróneas que puedes estar arrastrando de tus madres o abuelas, y que necesitas sanar]

Hay varias maneras de conectar con tus vidas pasadas, aunque algunas necesitan el acompañamiento de un profesional.

A continuación te contamos dos ejercicios sencillos que puedes hacer en casa y sin necesidad de compañía, que pueden acercarte a lo te ha sucedido en vidas pasadas.

Ejercicio 1: relajación y meditación

Para cualquier tipo de ejercicio para recordar vidas pasadas, es necesario que nuestra mente se encuentre despejada.

Por ello, en primer lugar, vas a buscar un lugar cómodo, donde puedas apagar las luces y sentarte o acostarte en una postura cómoda. El espacio tiene que estar completamente libre de ruidos y distracciones (el móvil, por supuesto, queda prohibido).

Ahora toca entrar en estado de relajación. Para eso, comenzarás concentrándote en la respiración, inhalando y exhalando profundamente. Sigue respirando y concentrando toda tu atención en ello hasta que sientas que tu mente se calma y cada vez te cuesta menos mantener la atención en lo que estás haciendo aquí y ahora.

[También te puede interesar: Resolviendo problemas de vidas pasadas, con Ann Barham]

Cuando sientas que tu mente ya está suficientemente despejada, comienza a imaginar una luz blanca que paulatinamente se posa por la diferentes partes del cuerpo y lo purifica de las energías negativas.

Luego, repite siete veces esta oración: “Estoy lleno de energía protectora que velará por mi ante todo”.

Por último, da rienda suelta a la mente para que este viaje empiece y veas que hay más allá. Te sorprenderá descubrir los recuerdos de vidas pasadas que puedes tener sin ser consciente de ello.

Ejercicio 2: lápiz y papel

El segundo ejercicio también tiene que ver con la meditación, pero en este caso deberás tener cerca un bolígrafo y un papel, pues tendrás que anotar algunas cosas para no olvidarlas.

Primero debes buscar un lugar tranquilo y con poca luz en el que te sientas a gusto. Igual que en el ejercicio anterior, es fundamental que el espacio quede libre de ruidos molestos y distracciones.

Inhala y exhala varias veces, conectando tu atención con tu respiración.

Ahora empieza a explorar ese conocimiento que está en tu interior aunque sientas que no lo recuerdas.

Lo primero que tienes que hacer es evocar esos sitios donde sientes una extraña familiaridad. ¿No te ha pasado que en ciertos lugares, aunque sea la primera vez que estás ahí, te sientes como en casa? ¿O personas que te generan un sentimiento similar?

Esos fenómenos suelen estar relacionados con experiencias vividas en otras vidas. Toma nota de todos esos lugares y personas, y sigue adelante.

Ahora, piensa en el camino que has recorrido para llegar al momento presente. Lo que has luchado, lo que has sufrido, pero también lo que has disfrutado, lo que has amado.

Resolviendo problemas de vidas pasadas, con Ann Barham


¿Cómo te sentías hace cinco años? ¿Y hace 10, 15 o 20? ¿Te imaginabas en ese momento que podías llegar hasta donde estás hoy?

Mientras vas pensando en esas cosas, ve anotando todo lo que surja: palabras, frases, conceptos.

Dedica 20 minutos al día a este proceso, y ve usando las palabras que anotaste como guía para ir más y más atrás.

¿Recuerdas cómo te sentías cuando eras un niño? ¿Recuerdas algún pensamiento recurrente que tenías en los primeros años de vida?

Así, poco a poco y día tras día, es posible que comiences a recordar verdades de tus vidas pasadas.

También puedes repasar la lista de palabras anotadas antes de irte a dormir, puesto que en ocasiones los sueños pueden ser una manera de que se expresen tus recuerdos de vidas pasadas.

[También te puede interesar: Glándula Pineal: aprende qué es, su función y cómo activarla]

¿Tienes recuerdos de tus vidas pasadas? ¡Cuéntanos en los comentarios!

¡Ve "Resolviendo problemas de vidas pasadas" completamente gratis en Gaia.com!

Haz clic aquí para verla subtitulada en español

* Cuando termines de ver este increíble video, te recomendamos seguir explorando y suscribirte a los 7 días de prueba de Gaia.com, ¡la plataforma de streaming consciente más grande del mundo!

Fuentes:

Ok Diario

Todo Esoterismo