El cultivo en huertos urbanos ha comenzado a emerger como una alternativa que podría contribuir a resolver el problema de la escasez de alimentos, y además permitiría que grandes y chicos se comprometieran en una tarea conjunta que brindase una cosecha libre de pesticidas e insecticidas. 

En este sentido, existen distintos proyectos que comienzan a aparecer y tomar fuerza. Por ejemplo, el caso de la ciudad suiza donde los habitantes cultivan su propio alimento, el pueblo-huerta británico que regala frutas y verduras a sus vecinos y visitantes, o el caso de una huerta urbana que produce más de 3000 kg de alimentos por año

La "Granja de Impacto" (Impact Farm), diseñada por un laboratorio de diseño danés con sede en Copenhague llamado "Hábitat Humano", se encuentra dentro de estas alternativas, y parece perfilar un futuro prometedor en relación a la producción de alimentos orgánicos en el mundo. 

El diseño, creado por Mikkel Kjaer y Ronnie Markussen, permite alojar en su interior huertos urbanos hidropónicos verticales, haciendo posible que las comunidades puedan producir sus propios alimentos aun en un contexto de alta urbanización e, incluso, contaminación ambiental. De esta manera, los alimentos además estarían producidos de manera orgánica y libre de agrotóxicos perjudiciales para la salud. 

La "Granja de impacto" requiere 163 metros cuadrados, permitiendo utilizar la totalidad de todo ese espacio en el cultivo de hierbas, vegetales y frutas. Además, su diseño sostenible es desmontable y puede transportarse fácilmente.

El concepto del proyecto constite en reutilizar un contenedor de transporte en el que todos los componentes de la huerta pueden ser almacenados y trasladado. Luego, el proceso de instalación podría durar aproximadamente 10 días.

Además, el diseño de dos pisos permitiría producir de 3 a 6 toneladas de alimento por año, de manera autosufieciente con respecto al consumo de agua, calor y generación de electricidad. El diseño incluye incluso paneles solares en el tejado.

La intención de sus creadores es que este diseño piloto pueda extenderse por fuera de Dinamarca para utilizarse, incluso, en situaciones de crisis mundial.

Por otro lado, "La Granja de Impacto" fue diseñada pensando en un modelo de negocio sostenible que pueda asegurar una fuente de empleo, la producción eficiente de los recursos alimenticios locales, y el aumento de actividad económica local.

De esta manera, este espacio verde que lleva la naturaleza a las ciudades podría abrir un camino hacia una mayor seguridad y soberanía alimentaria, reduciendo además la huella ecológica de la producción de alimentos, y volviendo a conectar a las personas con lo que comen.

¡Súmate al cambio y comienza hoy a crear tu propia huerta ecológica en tu jardín