Podríamos pensar que en estos casi dos años de pandemia, el planeta Tierra tuvo un respiro y no siguió deteriorándose producto del aumento de las temperaturas provocadas por los gases de invernadero. Lamentablemente, fue todo lo contrario, ya que el cambio climático no se ha detenido.

Uno de los gases de efecto invernadero más perjudicial es el gas metano y desde nuestra cocina aportamos a esto sin darnos cuenta. Cada vez que cocinamos ese exquisito menú para la familia y depositamos los residuos orgánicos que quedaron en la bolsa o contenedor de la basura, estamos enviando al vertedero nuestro aporte de gas metano, nuestro aporte al aumento de temperaturas y al cambio climático. ¡Esto no puede continuar!

Se hace necesario, y por qué no obligatorio, incorporar todas las buenas prácticas existentes que tenemos a nuestro alcance, y con ello aportar a la disminución de gases de efecto invernadero que emitimos. Una de estas buenas prácticas es el compost: ¡Es genial!

compost: una manera de disminuir nuestras emisiones de gases de invernadero

El compost es un proceso natural en el que intervienen bacterias, hongos, ácaros, bicho bola o chanchitos de tierra, escarabajos, lombrices, entre otros participantes de este hermoso acto transformador. Se da en el suelo vivo, en los bosques y en los campos, pero también puede desarrollarse en un departamento de una ciudad con millones de habitantes. ¡Sí! Es posible hacerlo sin estar en el campo.

Y con esta acción dejamos de emitir directamente gas metano, producto de la adecuada gestión de los residuos orgánicos de nuestra cocina.

En Reutil, desde el año 2012 nos enfocamos en cómo aportar desde la sustentabilidad en la ciudad, por lo que hemos experimentado y desarrollado soluciones domésticas adecuadas para la gestión de residuos orgánicos domiciliarios, impactando positivamente en las demás personas.

Como profesores, pensamos que la educación y la transferencia de conocimientos en todo ámbito -formal y no formal- es clave para enfrentar la regeneración de ecosistemas. En ese proceso regenerativo, los aportes del humus de lombriz y del compost pueden dar fuerza a tierras erosionadas o paisajes de suelos pobres, y con esto permitir que también las futuras generaciones puedan disfrutar de las maravillas del planeta Tierra.

Una solución simple, estética y sostenible

En Reutil hemos desarrollado los vermimuebles, una línea de muebles transformadores de residuos orgánicos, para dar solución a la problemática del compostaje urbano. Los modelos tienen diversos tamaños para adecuarse a los espacios reducidos y permiten aumentar su capacidad para responder a la necesidad de cada hogar.


Se pueden instalar en la casa, en la oficina, en la empresa o en cualquier lugar, para tratar los residuos desde su fuente de origen. Para lograr una transformación veloz de los residuos, se utilizan lombrices rojas (además de otras invitadas al festín) que producen un fertilizante para tus plantas.

Luego de un par de meses, puedes cosechar el humus de lombriz para usarlo en tus sustratos, entregando un buen fertilizante y una gran cantidad de microorganismos. ¡Tus plantas te lo agradecerán!

Motívate y hazlo tú mismo

También puedes tratar tus residuos orgánicos con lombrices. Para esto puedes utilizar diversos tipos de contenedores. Sólo basta tener motivación, lombrices y un contenedor con tapa.

Puedes revisar nuestros contenidos en redes sociales para enterarte de los cuidados que se requieren para lograr un buen compostaje o puedes tomar un Taller Educativo con nosotros, y así asegurarte de enfrentar esta nueva práctica con las herramientas adecuadas. Y ¡voila! Ya no enviarás más metano a la atmósfera y generarás un impacto positivo desde tu entorno cercano.

Hacer compost es acercarte a la naturaleza, conectarte con la magia de la transformación, reducir tu basura y producir el mejor abono para tus plantas.

¿Tú te atreves a actuar?

¡Ya no hay más tiempo que esperar!

¡Ahora es el momento!

¡A compostar!