"Falta entender que nada sobra, que cada pieza es parte de esta gran obra, falta abrir los ojos y darnos cuenta de que no estamos solos en este planeta", canta Connie Isla en Equidad. Cantautora, vegana, activista e influencer, aprovecha todos los medios y formas de expresión para transmitir un mensaje de amor por el planeta y por todos los que habitan en él.

Equidad es una de las canciones que estará en su próximo álbum, que presentará con un show en diciembre en el Teatro Picadilly de Buenos Aires, Argentina. Además, prepara el lanzamiento de un libro para 2020 que define como un “popurrí” con temas que van desde el veganismo, el espíritu emprendedor y la inspiración, hasta recetas y recomendaciones de series. También está por lanzar una marca cruelty free que fomente el slow fashion.

Con la marca de calzado y accesorios Puro, reconocida por sus productos veganos, el no uso de cuero animal, y su constante reciclado de materiales, Connie Isla y Health Save Argentina, lanzaron la iniciativa social “1 ZAPA = 10 viandas”. Por cada compra de un producto de la nueva colección, Puro se compromete a donar 10 viandas veganas para personas en situación de calle.

"Proveer comida vegana saludable es una solución a muchos problemas. A la desigualdad, la injusticia alimentaria, y la crisis climática. Hoy uso mi voz para darle vida a esta iniciativa e invitar a muchas más personas y jóvenes a que seamos parte de la solución, y no del problema" indica Connie.

¿Qué te motivó a hacer la transición al veganismo?

Fui vegetariana por ocho años, y el veganismo me parecía espectacular, pero se me hacía muy difícil porque yo no comía nada. Era muy hincha, se me hacía imposible pensar en legumbres, hongos y verduras. Fue gracias a las redes que vi la cantidad de opciones que hay. También estuvo relacionado con el activismo. Si no, no me hubiera hecho vegana con tanta facilidad. Hacer la transición me tomó un mes.

¿Cómo es ser vegana en un país tan carnívoro como Argentina?

No me resulta para nada complicado. En Argentina está muy bien posicionado el veganismo y encuentras muchísima oferta.

¿Cómo vinculas la música con tu estilo de vida?

Me inspiran las situaciones a las que estoy expuesta, situaciones que veo y de las cuales nace una canción. Quizás algo que surge en el día a día, o problemáticas contemporáneas. Por ejemplo, el último tema que salió, “Sin remitente”, habla de un amor libre. Siento que en las redes se idealiza mucho y se pone a las relaciones en un lugar que no está tan bueno. En “No”, hablé de relaciones tóxicas.

¿Cómo te acompaña tu pareja en todo esto?

Por suerte Nico se hizo vegano también. Los dos estamos muy conectados en ese tema y aprendemos del otro. Él aporta más de la sustentabilidad, y yo más del veganismo. Es un placer estar tan alineados.

¿Qué querrías dejar, como para dar un paso más en llevar una vida amigable con el planeta?

Intento no consumir productos que tengan aceite de palma y reducir la cantidad de alimentos procesados. En general, trato de evitar los alimentos con más impacto ambiental. Siempre se puede ir un poco más allá, pero lo primero es que el mundo sea vegano.

Como influencer, ¿cómo eliges con qué marcas trabajar?

Siempre tuve mucho cuidado de elegir marcas que estuvieran alineadas con lo que yo hacía, pero cuando me hice vegana hubo muchas más cosas que evaluar: que no tuvieran impacto ambiental, que no sea fast fashion... Y casi que dejé de trabajar con redes. Me plantee como premisa que cuando cayeran estas propuestas solo iba a trabajar si además hacíamos una acción solidaria. En las redes los influencers recomendamos muchos productos e invitamos a consumir, a consumir, a consumir, y no devolvemos nada. Estaría buenísimo que esto se ponga de moda.

Puro fue la primera que aceptó y armamos la propuesta de "1 zapa = 10 viandas", para donar comida vegana a personas en situación de calle junto con Health Save Argentina.

¿Cómo es el trabajo que están haciendo con esta organización?

Healt Save Argentina responde a Save International. Este año arrancó en el país, y creció súper rápido. Ya tenemos más de 20 puntos donde entregamos viandas veganas en Buenos Aires. El que se quiera sumar, puede contactarse con ellos directamente.

¿Como ves el rol de los jóvenes en este escenario de crisis climática?

En una de las movilizaciones en las que participé este año escribí una pancarta que decía: “Somos el futuro pero nos estamos haciendo cargo del presente”. Nos toca de cerca ver que nuestro futuro va a ser bastante caótico, y no queremos que sea así, por eso estamos luchando. Quizá a la gente grande le cuesta mucho cambiar hábitos o no se da cuenta o no le importa, porque piensan que no van a estar vivos, pero a nosotros nos toca de cerca. Ya hay muchas personas despertando, y activistas como Greta son esenciales, porque además de representar la causa, son un salto de fe.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere actuar pero no sabe por dónde empezar?

Hay una frase de Rosa Luxemburgo que siempre repito: “Quien no se mueve no siente las cadenas”. Hay un millón de lugares para empezar, hay un millón de causas para involucrarse. Lo único que no tienen que hacer es quedarse sentados, esperando que llegue el momento de ayudar. Hay un montón de cosas con las que se necesita ayuda. Hay que investigar, sentir las cadenas, ir más allá de la zona de confort, empezar a sentir empatía.