El dolor de espaldas es uno de los motivo de consulta más frecuente en la práctica clínica. Puede ser desde una molestia hasta un dolor insoportable pasando por los matices que caracterizan a la experiencia humana. Ibuprofeno, paracetamol, ejercicios, indicaciones que olvidamos… consulta tras consulta y escasos resultados suelen adornar este cuadro, que para muchos se convierte en algo con lo que aprenden a convivir, una carga.

En primer lugar, debemos entender que el amplio abanico de causas que sostienen a la lumbalgia hace necesario que sea diagnosticado por un profesional de la salud, especialmente los dolores súbitos que van además acompañados de hormigueos, disminución en la sensibilidad o dificultad para moverse.

También son signos de alarma que debe llevarnos a la guardia rápidamente, si se acompaña de fiebre o un golpe reciente. Sin embargo, lo que sucede en la gran mayoría de los casos es encontrarnos con la lumbalgia inespecífica, aquella que no es atribuible a una enfermedad especifica pero que afecta nuestra calidad de vida y a quien le vamos a dedicar la nota de hoy.

Cuando usted llega a nuestro consultorio indagaremos en sus hábitos, su trabajo, su forma de
vida para encontrar qué puede estar contribuyendo a su malestar. Después, realizaremos una
técnica milenaria de la polinesia denominada AQU, una de las cinco técnicas de MAKAM
(conocé más sobre nosotros en www.makam.com.ar), sobre su espalda.

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¿Qué es AQU?

La técnica AQU se basa en las vibraciones generadas a partir de la percusión de dos piedras especiales entre sí sobre la zona afectada, de manera que disipan las tensiones acumuladas. Hacemos especial hincapié en este caso a la región vertebral por donde salen los nervios periféricos para tratar los puntos de dolor. Se ajusta la intensidad, ritmo y frecuencia y se van trabajando las zonas dolorosas permitiendo que se abra paso el alivio y vaya sintiendo una mejoría en su malestar.

¿Duele la técnica?

No duele para nada, puede sentir una leve molestia, pero cede al terminar. La persona se acuesta en la camilla y vamos trabajando suavemente en las distintas regiones de dolor.

¿Tiene algún efecto secundario o adverso? Para nada, no tiene ningún efecto secundario más que el alivio y que usted pueda volver a moverse con flexibilidad.

¿Para quién es esta técnica?

Todos pueden realizarse AQU, sin embargo hay algunas situaciones en las que preferimos acudir a otras técnicas como los de osteoporosis avanzada, fracturas previas, cáncer o metástasis ósea. De todas maneras, el profesional que lo atienda lo revisará previamente y en el caso que otra técnica de tratamiento del dolor no farmacológico sea mejor para usted se lo dirá y podrá practicarla.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Las sesiones suelen durar 30 minutos y el tratamiento va a depender de cada persona ya que hay varios factores importantes que influyen en la recuperación y como decimos siempre, cada persona es única y necesita cosas diferentes a las que nos adaptamos y buscamos alcanzar desde la atención personalizada de MAKAM.

¿Sólo sirve para tratar la lumbalgia?

AQU es una técnica desarrollada para el tratamiento del dolor de manera natural. Es especialmente indicada en casos de dolor de espalda baja o lumbalgia, dolores por malas posturas, dolor de cabeza, cervicalgias, bruxismo, contracturas, síndrome del túnel carpiano, sinusitis, dolores articulares y algunas patologías internas como el colon irritable o la dismenorrea con las que tenemos excelentes resultados.

Además del tratamiento propuesto se indican, como en todas las consultas con los profesionales de MAKAM, los hábitos de vida que pueden renovarse para obtener mejores resultados y sobre todo evitar que vuelva a suceder lo mismo. Uno de las características más comunes del dolor en la espalda baja es su recurrencia, los pacientes suelen comentar que cede un poco pero al mes vuelve, cuando vienen a vernos por primera vez. Por eso, es fundamental abarcar una perspectiva amplia en la terapéutica, que incluya ejercicios para la casa y la revisión de los hábitos, de manera de revertir el cuadro e impedir su recurrencia.

El dolor permanente es lacerante en nuestras vidas porque nos quita las ganas de hacer cosas, nos vamos volviendo rígidos, dejamos las actividades, subimos de peso, comienzan las enfermedades metabólicas y por supuesto las molestias digestivas y a veces los cambios en el humor. Todo esto podemos mejorarlo tratando la lumbalgia desde el principio, haciendo hincapié en aquello que sí podemos hacer para preservar y mejorar nuestra salud y por lo tanto nuestro día a día, nuestra vida. Busquemos sentirnos bien porque es posible y vale la pena.

En MAKAM Salud Consciente estamos para ayudarte y acompañarte en ese proceso de recuperar tu equilibrio y vivir en salud.