Algunas veces es necesario acabar con las tradiciones que ya no se adecuan al paso del tiempo, como un símbolo de avance y progreso de la sociedad. Esto es preciso lo que sucederá en París, su histórico mercado de aves cerrará sus puertas después de 213 años. Para muchos son buenas noticias pero para otros, es el fin de su vida en el comercio de pájaros.

El ayuntamiento que tenía más de dos siglos en funcionamiento anunció la medida después de que un grupo de activistas de animales denunciara el tráfico de aves. Una acusación que se agravó tomando en consideración el contexto de la pandemia y la crisis sanitaria que se vive a nivel mundial.

El lugar ubicado en Les Halles Cité ha albergado el mercado todos los domingos del año desde 1808. Aquí se encontraban especies como canarios y atraían a lugareños y turistas por igual. Si bien muchos comerciantes de aves entrarán en una época de incertidumbre laboral, por otro lado, el hecho es otro importante logro en la lucha por los derechos de los animales.

“El mercado se había convertido en el epicentro del tráfico de aves de la región de París, incluido el de aves en peligro de extinción. Otra razón para cerrarlo es que las condiciones en que los pájaros son presentados ya no son aceptables hoy en día”, dijo Christophe Najdovski, alcalde de París, a Reuters.

Aún quedan temas por resolver

La transición laboral es uno de los puntos que aún quedan por solventar, sobre todo de aquellos vendedores que sí tienen licencia para vender aves y la usan correctamente. Además de otros asuntos que derivan del tráfico ilegal de especies que se comercializaba en el lugar. Pero todavía queda suficiente tiempo para aclarar y solucionar los cabos sueltos, ya que el mercado cerrará recién en 2023 y 2025.

El cierre del mercado de aves es el último esfuerzo que realiza la ciudad de París, por mejorar su historial de derechos animales. Durante la misma asamblea en la cual la alcaldía anunciaba esta medida,la ciudad le hizo un llamado al Gobierno Francés para que se prohibiera la venta de otros animales. Entre la petición solicitan que no se vendan gatos ni perros de menos de 6 meses en las tiendas de animales. También solicitaron a las autoridades de la ciudad que detuvieran la pesca deportiva con carnada viva o con anzuelos de púas en las aguas de la capital francesa.

Ante todo esto, algunos fanáticos de las aves y otros animales se han enfurecido. “Esos activistas y ecologistas nos describen como cazadores furtivos y hablan de abuso animal, pero nosotros somos aficionados”. Cuidamos a nuestros pájaros, los amamos. ¡Y no criamos especies protegidas!”

Sin embargo, el hecho se mantiene como una iniciativa potente y que envía un claro mensaje a la comunidad mundial.

Ya hay cosas que simplemente no se pueden aceptar en la comunidad actual y una de ellas es la comercialización de animales.