El llanto es una de las primeras respuestas que tenemos desde niños a necesidades tan básicas como el alimento o el afecto. Si bien todos los padres entienden esto, el llanto de un hijo o hija puede volverse intenso y generar estrés, irritación, enojo, y angustia, entre otras tantas cosas.

Automáticamente, se suelen decir frases como "no llores", que pueden sonar como si fuera un reto. En muchos casos, esto se debe a la sensación de que la situación nos supera.

¿Qué otras frases podemos usar para no caer en estas palabras automáticas que, en lugar de llevar serenidad podrían angustiar más a los pequeños?

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"Aquí estoy"

A veces los niños solo demandan atención y contención. Saber que estamos ahí puede llevarles tranquilidad, por lo que es una buena idea decirlo.

"Llora si lo necesitas"

Muchas veces, sin querer, terminamos evitando que los niños expresen sus emociones. Puede que estén cansados, molestos o tristes, y a esa edad aún no tienen control de sus emociones. El llanto puede ser una descarga. Dejar que se desahoguen puede ser una buena decisión.

"¿Puedo ayudarte?"

A veces, los niños pueden angustiarse si no saben cómo resolver algo. Decirles que cuentan con nuestra ayuda puede hacer que se sientan mejor y con más calma. Esto también les servirá a futuro para afrontar los problemas sin estresarse.

"Te entiendo"

Si se sienten mal o tristes, y decimos frases como "no es para tanto" o "no llores por esa tontería", de cierta manera estamos desvalorizando lo que les pasa, por más que no queramos hacerlo. Diciéndoles que los entendemos mostramos empatía y, sobre todo, les enseñamos que lo que sienten es válido.

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"Te escucho, ¿qué te pasa?"

Llorar puede ser una manera de llamar la atención, y la razón es en verdad otra que está por detrás. Siéntate con tu hijo, habla con él, escucha lo que le pasa para que puedas ayudarlo a entender sus emociones.

"Todo va a estar bien"

Frases como estas pueden ayudar a tu hijo a sentir calma y saber que no pasa nada, que tienen tu respaldo.

"Mañana lo verás con otros ojos"

Las emociones no son permanentes, a veces pasan con solo descansar. Hazle saber eso a tu hijo: dile que mañana quizás vea las cosas de otra forma.

Y siempre, y sobre todas las cosas, hazle saber que lo quieres y que es importante para ti.

Fuentes:

Bebes y mas