Alarma en la Antártida: la gripe aviar se expandió completamente, amenaza a la fauna nativa y ya no es una advertencia aislada pues especialistas confirmaron que el virus se ha extendido completamente por el continente blanco y representa una amenaza directa para su frágil ecosistema.
El avance del virus H5N1 pone en riesgo a pingüinos, aves marinas y mamíferos marinos, especies que habitan uno de los territorios más prístinos del planeta.
La preocupación no es menor: la Antártida era hasta hace poco uno de los últimos refugios libres de la enfermedad.
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Qué es la gripe aviar y por qué preocupa su llegada a la Antártida
La gripe aviar, especialmente la variante altamente patógena H5N1, es un virus que afecta principalmente a aves silvestres y de corral. En los últimos años se expandió por América, Europa y África, generando mortandades masivas de aves y afectando también a mamíferos.
Su llegada a la Antártida marca un punto crítico por varias razones:
- Es un ecosistema aislado y extremadamente vulnerable.
- Muchas especies no tienen defensas naturales frente a este tipo de patógenos.
- Las colonias de aves viven en alta concentración, lo que facilita el contagio.
El temor principal es el impacto en especies emblemáticas como los pingüinos Adelia, barbijo y papúa, además de skúas y otras aves marinas.
Cómo llegó el virus al continente blanco
Los expertos señalan que la transmisión pudo haberse producido a través de aves migratorias que viajan entre América del Sur y la Antártida. El aumento del turismo, la actividad científica y el cambio climático —que altera rutas migratorias— también podrían haber influido indirectamente en la expansión del virus.