Para algunas personas, enamorarse es uno de los sentimientos más plenos que se pueden experimentar en la vida. Pero para otros, es algo que resulta totalmente "obviable". "Para qué enamorarse, si tiene fecha de vencimiento", piensan. Y así, argumentando que estar con otro tiene más contras que beneficios, prefieren llevar su vida de encuentro en encuentro, sin echar raíces en ningún otro corazón. 

A veces, esto puede ser una elección personal y consciente de creer que necesitan un tiempo para estar solos, conocerse, experimentar otras cosas. Pero también puede pasar que detrás de la supuesta "elección" de no enamorarse, hay frustraciones, miedo y/o malas experiencias irracionales e inconscientes. 

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¿Te sientes identificado? ¿Te pasó de conocer a alguien así? Haz este test y descubre si estás delante (o tú mismo eres) un posible fóbico al amor. 

1. Cuando conoces a alguien y empiezas a sentir que te gusta, tú...

a) Te dejas llevar. El tiempo dirá hacia dónde.
b) Le avisas de antemano que no estás buscando nada serio, para que no se enganche demasiado.
c) Vas de a poco, nunca sabes a quien tienes delante y abrirte con cualquiera no es tu estilo.

2. Cuando en una cita te abrazan, tú...

a) Abrazas también; no hay nada más lindo que eso.
b) Te sientes súper incómodo/a; no hay confianza suficiente y no quieres que se confundan tanto las cosas.
c) Te dejas abrazar pero ni tan cerca ni tanto tiempo.

3. Cuando te escribe al llegar a su casa después de la primera cita, tú...

a) Te pones contento/a. Es una buena señal.
b) Te resulta súper invasivo. No pasaron ni cuatro horas. ¡¿Qué será después?!
c) Mmm. Algo te suena raro, pero le contestas porque también la has pasado bien.

4. Cuando sientes que te has empezado a encariñar con alguien, tú...

a) Sientes adrenalina. Sabes que algo nuevo se viene.
b) Decides que es mejor terminar antes de que siga avanzando. Ya sabes que los finales felices ocurren solo en las películas; mejor ahorrarse el mal trago.
c) Una luz de alerta se enciende dentro de ti, como si te acercaras a algo peligroso. Pero aún así, y con cuidado, decides seguir adelante.

5. Si alguien con quien estás saliendo te invita a un cumpleaños familiar, tú...

a) Aceptas. ¿Por qué no?
b) Le dices que no. No hay nada que quisieras menos que una presentación oficial.
c) Le dices que lo vas a pensar. No estás seguro de querer estar ahí.

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Resultados

Mayoría de a)

Estás dispuesto y abierto al amor. Más allá de cualquier cosa que te haya pasado antes, si alguien realmente te gusta y la pasas bien, no tienes dudas. Te dejas llevar y que sea lo que sea. 

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Mayoría de b)

El amor y tú parecen directamente antónimos. Le huyes a todo lo que para ti simboliza que alguien se está enamorando: salidas con amigos compartidos, reuniones familiares, reclamos, palabras de amor, etc, etc. Si alguien te gusta demasiado puedes usar el camino más rápido: huir. Le rehuyes al cariño como si fuera algo que realmente pudiera dañarte. Paradójicamente, atraes personas que son dulces, comprometidas y que no tienen problemas para mostrarte su cariño. Sería bueno que te preguntes si estás teniendo miedo a estar en pareja, qué es lo que implica estar con otro para ti (¿Perder la libertad? ¿Problemas? ¿La posibilidad de que no funcione bien?). Quizás descubras que aunque sí quisieras vivir el amor, no quieres sufrir y eso te esté bloqueando. 

Mayoría de c)

Estás en el medio. Ni le huyes al amor, ni lo dejas entrar a tu vida. No tienes en claro qué es lo que quieres y por eso, si estás con alguien, puedes mostrarte indeciso, o muy distinto: a veces muy cariñoso, y otras, muy distante. Es bueno que intentes aclararte para no crear falsas expectativas ni tampoco perderte la posibilidad de vivir una historia de amor por miedo o ambigüedad.