Joroba cervical: la postura importa más de lo que creés y es importante analizarla. Más allá de que durante años se creyó que la llamada protuberancia de búfalo —en la base del cuello— era solo una acumulación de grasa, los especialistas advierten que en muchos casos se trata de un problema postural y estructural, cada vez más frecuente en la era del celular y el trabajo de oficina.

La era del smartphone y el cuello adelantado

Pasar horas con la cabeza inclinada hacia adelante mirando pantallas tiene consecuencias reales sobre la columna.

Cuando la cabeza se adelanta respecto de los hombros:

  • Aumenta la carga que soporta el cuello
  • Se altera la alineación natural de la columna cervical y torácica
  • Se genera tensión crónica en músculos y tejidos

Por cada centímetro que la cabeza se proyecta hacia adelante, el peso que debe sostener el cuello se incrementa de forma significativa.

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Uno de los factores centrales es la rigidez del pecho y la columna torácica, que suele permanecer “cerrada” tras años de mala postura. (Imagen: cuidateplus.marca.com)
Uno de los factores centrales es la rigidez del pecho y la columna torácica, que suele permanecer “cerrada” tras años de mala postura. (Imagen: cuidateplus.marca.com)

¿Por qué aparece la protuberancia en la base del cuello?

El cuerpo es inteligente y busca adaptarse para no colapsar. Ante una mala postura sostenida en el tiempo:

  1. Puede formarse tejido fibroso en la zona
  2. Puede haber cambios óseos a la altura de las vértebras C7–T1
  3. Luego puede sumarse acumulación de grasa como mecanismo protector

Por eso, intervenir solo desde lo estético (como procedimientos invasivos) no soluciona el problema de fondo si no se corrige la postura.

Un ejercicio simple para empezar: el “Wall Angel”

Este ejercicio, conocido como ángel de pared, es utilizado en rutinas de movilidad y reeducación postural.

Cómo hacerlo:

  • Apoyá talones, glúteos, espalda alta y cabeza contra una pared
  • Llevá los brazos a forma de “W” o candelabro
  • Deslizá lentamente los brazos hacia arriba sin despegar codos ni muñecas
  • Realizá movimientos lentos y conscientes