Muchas de las personas que se acercan a los 30 años -o ya los han superado- sabrán que, a medida que nos hacemos mayores, los círculos se vuelven más pequeños, los amigos de la infancia empiezan a escasear y, en general, nuestra vida social se hace menos frecuente.

Un estudio realizado por las universidades de Aalto (Finlandia) y Oxford (Reino Unido) determinó científicamente que, en efecto, nuestros círculos sociales se vuelven más pequeños a medida que avanzamos en edad.

¿Quieres saber por qué? Aquí te lo contamos.

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personas abrazadas en circulo con amigos felices

Las razones son complejas, y no se deben a que perdamos habilidades sociales a medida que nos acerquemos a los 30 años, sino que hay un cambio fundamental en nuestras prioridades y responsabilidades alrededor de esta edad.

Según los científicos que realizaron el estudio, la mayoría alcanza el pico de su vida social a los 25 años.

De niños, las amistades llegaban naturalmente en la escuela, y no es raro que los más pequeños le pregunten a otros si quieren ser sus amigos. En la adolescencia y la adultez, en cambio, las cosas empiezan a complicarse un poco más.

De adultos, es común dejar el hogar de nuestros padres y mudarnos a vivir solos o con parejas e hijos, y las amistades no aparecen tan naturalmente. Es más difícil confiar en alguien y dedicarle tiempo a los vínculos. Adicionalmente, nuestro círculo de amigos de toda la vida puede hacerse más reducido o desaparecer.

Cómo superar esas dificultades

Cristina Vidal, psicóloga y directora del centro asistencial Centre PsiCo Lleida, en España, explica que las amistades adultas vienen más de las afinidades que de la casualidad infantil. "Para conocer gente a partir de los 30 es más sencillo buscar personas en contextos afines o que desempeñen roles similares a los nuestros", señala.

Por qué tus amigos pueden ser tu mejor familia

Es decir, los adultos hacen amigos con más facilidad cuando buscan a personas que tienen intereses y quizás empleos similares. Puede ser una clase de baile, un grupo de padres de la escuela de tus hijos, clases de maternidad y paternidad, los miembros del gimnasio al que acudes, las personas que frecuentan el bar que más te gusta, una persona con la que por azar terminaste conversando en la librería, etc.

Ventajas de las amistades tardías

A pesar de las dificultades de hacer conexiones sociales después de los 30, los expertos indican que las amistades adquiridas en esta edad pueden ser más genuinas, seguras y duraderas que las que llegan solo por el tiempo que pasamos cerca de alguien más (como la escuela).

A pesar de ser menos probables, las amistades "tardías" pueden ser muy valiosas, ya que nuestra madurez y mejor capacidad para diferenciar a las personas que nos hacen bien de las que no puede dar lugar a amistades duraderas y saludables.

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Otra ventaja de las amistades después de los 30 es que no hay una carga emocional previa. Nadie te juzgará por haber cambiado con respecto a tu pasado: los errores anteriores no te pesarán de la misma manera que con las personas que has conocido desde siempre.

selfie amigos

Así que si bien hacer amigos después de los 30 es un verdadero reto, es perfectamente posible y de hecho puede que hagas amistades más duraderas y sólidas que las que tendrías con personas que conoces desde tu infancia.

¿Qué piensas sobre esto? Cuéntanos en los comentarios y comparte con tus amigos.

Fuentes:

Verne

Gizmondo