En el fondo del mar, frente a la costa del centro de California, Estados Unidos, se encuentra un vasto campo de misteriosos pozos submarinos que los científicos no han podido explicar. En una superficie de aproximadamente 1300 kilómetros cuadrados, se encontraron 5.200 de estos hollos conocidos en inglés como “pockmarks” (marcas de viruela), que tienen alrededor de 175 metros y 5 metros de profundidad.

Se estima que se originaron hace 400 mil años, según una investigación presentada el 9 de diciembre en la reunión anual de la Unión Geofísica Americana (AGU). El geólogo marino Charles Paull fue quien dirigió junto con su equipo a un grupo de drones submarinos para mapear los pozos.

Alrededor de los pozos más grandes había miles y miles de agujeros mucho más pequeños, o “microdepresiones”, que medían 11m de ancho y 1m de profundidad, en promedio. Hay aproximadamente tres veces más depresiones que “pockmarks”, lo que significa que el campo de hoyos grandes contiene aproximadamente 15.000 de estas depresiones más pequeñas que antes no se detectaban.

Hasta hace unos tres años, esta parte del fondo marino cerca de Big Sur era un lugar del que se sabía muy poco, dijo Paull. Pero los investigadores comenzaron a investigar la región más de cerca después de que el área fuera considerada para construir un parque eólico marino.

Los pozos fueron mapeados por primera vez por científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y otras agencias que utilizan la navegación por sonudo, pero examinarlos en alta resolución requirió robots de buceo.

Con la resolución más alta, se descubrió que los hoyos eran suaves y casi perfectamente circulares. El detalle excepcional de estas nuevas imágenes también reveló las microdepresiones por primera vez.

Imagen aérea de Big Sur, California
Imagen aérea de Big Sur, California

Tenían lados más empinados que los hoyos más grandes, con "colas" que se arrastraban en una dirección, insinuando que las corrientes de agua pueden haber jugado un papel en su formación.

Las microdepresiones también contenían desechos como escombros, basura y bolsas de plástico. La explicación habitual para los pozos de los fondos marinos como estos es que están formados por el movimiento de líquidos subterráneos o gases de metano. Esto puede crear condiciones inestables en el fondo marino que serían inadecuadas para un parque eólico.

Pero los científicos no hallaron evidencia visual de disturbios en los pozos. Tampoco encontraron metano ni líquidos submarinos. Por lo tanto, la explicación común para formaciones como esta no es válida en este caso. Por ahora, el misterio de su origen continúa.

Fuente:

Live Science