Los medicamentos vencidos no representan una gran o grave amenaza para la salud y el medioambiente si se manipulan correctamente, son almacenados en lugares apropiados y se eliminan usando métodos ambientalmente adecuados.

Hacerlos de una manera incorrecta o ni siquiera hacerlo, seríamos responsables de:

  • Causar contaminación del agua potable.
  • Perjudicar la vida acuática.
  • Eliminar microorganismos claves para el ecosistema.
  • Bioacumularse en tejidos de los seres vivos y luego expresar sus propiedades tóxicas.
  • Provocar cambios en los seres vivos.
  • Generar resistencias a microorganismos patógenos.

La fecha de vencimiento de los medicamentos, es la fecha colocada en la caja o en la etiqueta del mismo y que identifica el tiempo en el que el preparado habrá de mantenerse estable, si se lo almacena bajo las condiciones recomendadas, y luego de la cual no deben ser utilizados.

La fecha de vencimiento es una aplicación e interpretación directa de los conocimientos obtenidos a partir de estudios de estabilidad, lo que puede definirse como la capacidad de una formulación particular, en un sistema de envase o cierre específico, para mantenerse dentro de sus especificaciones físicas, químicas, microbiológicas, terapéuticas y toxicológicas.

La estabilidad de una droga también puede definirse como el tiempo desde la fecha de fabricación y envasado de la fórmula, hasta que su actividad "química o biológica" no es menor que un nivel predeterminado de potencia rotulada y sus características "físicas" no han cambiado en forma apreciable.

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El descarte de los fármacos vencidos a través de la cloaca o junto con los desechos comunes (según sea el caso) no es recomendable por las siguientes razones:

  1. Puede contaminar los recursos hídricos superficiales y subterráneos.
  2. No puede ser empleada con antibióticos ni fármacos citotóxicos vencidos, ya que las personas que se encuentran propensas al contacto con los residuos de estas sustancias directa o indirectamente, pueden sufrir severos cuadros de irritación, sensibilización, resistencia a antibióticos, mutaciones e incluso cáncer.

Particularmente los farmacéuticos, pero también los usuarios en general como generadores de residuos peligrosos somos responsables de:

  • Cumplir normas de bioseguridad.
  • Capacitar al personal, o autocapacitarnos en el tema como ciudadanos.
  • Por sobre todas las cosas, preservar nuestro medio ambiente

¿Cuál es el tratamiento adecuado en estos casos?

Una vez pasada la fecha de vencimiento, la mayoría de las preparaciones farmacéuticas pierden eficacia y algunas pueden desarrollar un perfil de reacción diferente y adverso en el organismo.

Existen algunas categorías de medicamentos con fecha vencida o prácticas inadecuadas de desecho que conllevan un riesgo de salud pública. Es por eso que, idealmente, los productos farmacéuticos deberán eliminarse por incineración a alta temperatura (a más de 1.200 ºC), pero en general, sólo en los países industrializados se cuenta con equipos de incineración con control adecuado de emisiones. Sin embargo, éste no es el único método que puede emplearse para lograr una eliminación adecuada.

La Organización Panamericana de la Salud (organización internacional especializada en salud pública de las Américas) junto a la Organización Mundial de la Salud, recomiendan estos tratamientos para el desecho de medicamentos vencidos:

  1. Devolución al donante o al fabricante.
  2. Vertederos.
  3. Inmovilización de desechos: encapsulación.
  4. Inmovilización de desechos: inertización.
  5. Alcantarillado.
  6. Quema en recipientes abiertos.
  7. Incineración a temperatura media.
  8. Incineración a alta temperatura en plantas industriales existentes.
  9. Descomposición química.

Foto: OMS.2391D09