Como consecuencia de una oleada de mal tiempo y fuertes ráfagas de viento, un 80% de la ciudad de Venecia se encuentra sumergida por una marea alta que anoche superó los 187 centímetros.

Sin embargo, según informó el Centro Mareas de la Comuna de Venecia, hoy por la mañana la marea ya había bajado un poco con respecto al pico de 187 centímetros de anoche y se mantuvo alrededor de los 150 centímetros.

"Estos son los efectos del cambio climático”, lamentó el alcalde Luigi Brugnaro en su cuenta de Twitter tras recorrer la ciudad.

Las inundaciones no solo invadieron monumentos e íconos de la ciudad ubicados en el centro histórico, sino que el episodio también provocó la muerte de dos personas. Una de ellas fue una veneciana de 78 años que falleció electrocutada.

Uno de los monumentos afectados es la basílica de San Marcos que está bajo un metro de agua. Según el administrador de la basílica, Pierpaolo Campostrini, una inundación como esta solo afecto al monumento cinco veces en su historia: tres en los últimos 20 años y uno en 2018, además de este último.

"Venecia está de rodillas. La basílica de San Marcos ha sufrido graves daños, así como toda la ciudad y las islas", sostuvo el alcalde Brugnaro, después de una de las noches más duras que ha sufrido Venecia.

En su cuenta de Twitter, Brugnaro expresó que la situación era dramática. Declaró la ciudad como "zona de desastre" y pidió al gobierno que decrete estado de emergencia, lo que permitiría la liberación de fondos para enfrentar los daños. "El costo será alto. Esto es el resultado del cambio climático”, escribió.

Una "devastación apocalíptica". Así definió la situación el presidente de la región del Veneto, Luca Saia, que aseguró que esta es la mayor inundación de la ciudad desde 1966. El servicio de guardacostas emitió un "aviso de peligro" debido a la presencia de obstáculos sumergidos: las imágenes transmitidas por los canales de televisión italianos mostraban decenas de barcos que habían roto amarras y se encontraban a la deriva en la laguna. Además, muchas góndolas fueron arrastradas por las aguas y por los canales.

Para proteger la ciudad de esta calamidad, que altera cada vez más su patrimonio artístico, el proyecto Módulo Experimental Electromecánico (MOSE, por sus siglas en italiano) está en construcción desde 2003, pero el aumento de los costes y los defectos encontrados provocaron numerosos retrasos.

"Creo que lo ocurrió hoy es peor que en 1966. Teníamos que estar preparados ya hace 50 años", comentó a una radio italiana el arquitecto Cristiano Gasparetto, ex asesor para la urbanística de Venecia y dirigente del movimiento ecológico Italia Nuestra.

Fuentes

Efe

AFP