Vivimos en unaparadoja muy cruel. Desde hace décadas comenzamos a mejorar nuestraalimentación, a buscar alternativas saludables para evitar consumir losproductos más insanos para nuestro cuerpo, pero resulta que en algunos casosesos mismos productos no ayudan al planeta, no mejoran nuestra alimentación ysobre todo, la industria alimenticia y agrícola a nivel global nos esconde unarealidad mucho más trágica de lo que podemos pensar

Es cierto que el aporte individual es esencial para sanear el ambiente, revertir el cambio climático y ayudar al planeta. Por mínima que sea esa ayuda, es significativa.

Pero objetivamente, nuestra huella de carbono es mínima a comparación de la industria agrícola y alimenticia a nivel mundial. Estas son algunas cosas que ellos no quieren que sepas.   

Ellos están usando casi toda el agua

En Estados Unidos la industria usa el 55 % del agua disponible en su país, mientras que la población sólo usa el 5%. Sin embargo, todas las campañas buscan concientizar al pueblo y no a las empresas acerca de la necesidad de ahorrarla.

El ganado está destruyendo la naturaleza

El 80 % de la destrucción de la Amazonia se debe a la necesidad de más terreno para el ganado, mismo que ya ocupa cerca del 30 % de la superficie terrestre. Mientras el consumo incrementa, también la necesidad de producir más, por lo que nos acercamos al punto crítico en el que las reservas naturales den paso a millones de hectáreas de animales condenados al matadero.   

La comida “saludable” casi nunca lo es

Intentan venderte algo sin grasas trans, pero olvidan decirte toda la grasa saturada que contiene. Te dicen que las frutas son “verdaderas” pero no te dicen que están llenas de fructuosa y azúcar. La alerta más grande que debes tomar en cuenta es cuando algo está hecho con “granos enteros”, pues aunque así lo sea, la cantidad de azúcar que tienen esos productos puede ser muy peligrosa.   

La leche está terminando con el agua

Nuestra necedad de seguir consumiendo leche (que después de ser procesada es una mezcla de muchas cosas más además de leche de vaca) mucho después de la infancia es mucho más cultural que biológica, y es en parte responsable de que por cada galón de leche se usen en promedio mil galones de agua.  

Son responsables de la obesidad infantil

Se pueden hacer muchas tesis sobre la forma en que el impacto visual afecta nuestras decisiones y en una época en la que somos más visuales que nunca, los miles de millones de dólares que se gastan en llenar de publicidad sobre comida chatarra a los niños no se puede pensar que lo hacen con buenos motivos.

A pesar de que en algunos lugares se han tomado medidas como sacar la comida chatarra de las escuelas, las películas, programas de televisión, comerciales y hasta videojuegos son usados para promover productos que han incrementado la obesidad infantil por mucho en los últimos años.  


Es difícil encontrar una solución a todo esto. Claro que la responsabilidad de las empresas no significa que nuestro esfuerzo individual no valga para nada. Pero sin duda tenemos que cambiar nuestra forma de pensar acerca de cómo mejorar el planeta, pues los granos de arena que nosotros ponemos con nuestras acciones, no contrarrestan el trabajo de las corporaciones.