El queso es uno de los alimentos que más se consumen y que muchas personas incorporan a las preparaciones más variadas. Pero no es adecuado para todos. Al elaborarse mediante la maduración de la cuajada de la leche, es un alimento que los intolerantes a la lactosa no pueden incluir en su dieta. Quienes adhieren a los principios del veganismo, tampoco lo consideran como un alimento apto en su dieta, ya que incluye derivados de origen animal. Otras personas eligen no consumir leche de vaca porque consideran que no es bueno para la salud en general.

En cualquier caso, esto no tiene porqué significar una complicación o la resignación a no saborear más la textura del queso, ya que existen maneras de hacer quesos vegetales,  mucho más saludables, ¡y que pueden ser económicos!

Puedes aprender cómo hacer un queso untable vegano de almendras, o un queso con patatas, o bien hacer una versión con arroz que además te aportará energía (por los hidratos de carbono que contiene), proteínas y nutrientes como hierro, calcio, fibra, fósforo, magnesio y potasio.

Ingredientes

(*) No es recomendable utilizar arroz integral, ya que el secreto de esta receta es el almidón del arroz, y el integral no posee tanto como el blanco. 


Procedimiento

1. Lava el arroz con agua fría hasta que el agua salga transparente.

2. Coloca seis vasos de agua fría en una olla y la tapa de arroz. Tapa y cocina durante 10 minutos a fuego medio. Cuando hierva, baja el fuego y cocina por otros 10 minutos. Estará listo cuando absorba todo el líquido y quede con un aspecto pegajoso. 

3. Pisa el arroz o procésalo hasta lograr una especie de puré. 

4. En otra olla pequeña, caliente el aceite y añade la fécula y entre media y una taza de levadura, de acuerdo a qué tan intenso quieras el sabor de tu queso. Condimenta con sal, pimienta y, si lo prefieres, un poco de mostaza o cúrcuma. 

5. Cocina esta preparación junto con el puré de arroz por 10 minutos, mezclando constantemente. Si lo necesitas puedes agregar un poco de agua.  


6. Aceita un poco un molde y vierte la preparación presionando con el dorso de una cuchara para que quede parejo. Deja enfriar y solidificar en el refrigerador por 10 horas o más, ¡y listo!



Acompáñalo con el pan que más te guste. Aquí puedes aprender algunas recetas para hacerlo.