Cuando nos detenemos a comprender el verdadero significado de la Agrobiodiversidad comenzamos el estudio de nuestras fuentes originales de sustento, alimentación y nutrición.

Por si bien no lo sabías, la tierra no se sustenta con tan sólo una especie de plantas, cereales o tubérculos. Para que la tierra se mantenga fértil, requiere de la vida de múltiples especies que conforman una retroalimentación constante y que permiten generar aún más vida dentro del planeta tierra.

De hecho la biodiversidad alimentaria se relaciona directamente con nuestros ciclos corporales que no son nada más y nada menos que el biorritmo energético del cuerpo.

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Una biodiversidad integrada

Nuestra naturaleza perfecta nos muestra que tenemos ciclos corporales muy armónicos con las fuentes que nos brinda no sólo la tierra, sino el agua y el sol que permite la fotosíntesis dentro del planeta para la producción de oxígeno y la activación del aire vital para el desarrollo del buen vivir en salud y perfecta armonía.

¿Cómo podemos comprender mejor esta manifestación? Cuando comprendemos que la base de la biodiversidad está siendo estructurada por los genes, las especies de vida y los ecosistemas podemos estudiar mejor la capacidad de desarrollo de algunas especies en algunos ecosistemas gracias a que su diversidad genética es mayor y los hace más resistentes a las altas temperaturas, cambios en la disponibilidad de alimentos, virus y enfermedades que también pueden ser generadas dentro y fuera de sus ámbitos de existencia.

Para que la agro biodiversidad sea expandida debemos integrarnos al ritmo de la naturaleza, conocer su movimiento natural y generar agricultura productiva. Esto quiere decir que la agro biodiversidad debe basarse también en el aporte de la mano del hombre y su obra.

En nuestros actuales días ya no cabe destacar la producción de cereales en masa, ni la masiva producción de carnes de animales y otros frutos de la tierra. Esto genera un desequilibrio en la agro biodiversidad de la tierra, debilitando su capacidad de fertilidad por no obtener la retroalimentación de las diversas especies de vida que sí podrían generar una evolución energética si se encontrasen en un mismo ecosistema.

Siendo capaces de sembrar dentro de un espacio de tierra más de 50 especies diferentes de alimentos podremos generar un ecosistema sostenible que se irá reproduciendo cada vez más y evolucionando en su genética natural. Librando a estas especies de las inyecciones de laboratorio que generarían un desarrollo rápido pero no en armonía, lo que produciría enfermedad en el gen y posiblemente un quebrantamiento en su forma física antinatural.

Es por esto que debemos aprender a reconocer nuestros ritmos corporales para comprender a su vez los ritmos naturales de los alimentos que nos sostienen en la tierra.

¿Conoces algo sobre los ciclos de tu cuerpo?

Los ciclos de tu cuerpo están basados en la asimilación de los nutrientes, la absorción y su distribución y el desecho orgánico de lo que ya no es nutriente para nuestro campo o estructura corporal. El proceso de asimilación de los nutrientes se da a partir de las 12 del mediodía justo cuando el sol apunta verticalmente en el firmamento.

En el proceso biológico de nuestra alimentación o alimentación biorrítmica se nos muestra que las doce del día es el momento perfecto para adquirir proteínas siendo recomendadas las nacidas en la tierra como las leguminosas y en el caso de ser un producto animal, este debe estar previamente alimentado de forma saludable y que su proceso de crianza se mantenga enternecido, estos tienen que ver directamente con la pesca y los animales que pueden ser sacrificados por no generar vida al ecosistema.

También consumir altas fuentes de carbohidratos simples como los tubérculos a esta hora y previamente habernos alimentado con vitaminas antioxidantes provenientes de las hortalizas y vegetales nos facilita un ciclo de bio digestión perfecta para luego suministrar la energía a todos nuestros órganos y extremidades.

De manera que nuestro cuerpo es capaz de consumir antes de dormir los carbohidratos que le hacen falta para ser asimilados durante el descanso nocturno en horas de la puesta lunar y dichos nutrientes esenciales serán la posible fuente de vida y de energía completamente renovada para iniciar las actividades de crecimiento humano, trabajo y buenas obras que el ser humano es capaz de realizar.

Una vez despiertos antes de la hora del amanecer el cuerpo se prepara para el ciclo de desecho o eliminación que nos permitirá estar limpios de toxinas y comenzar el día sin cargas ni aditivos que nos restrinjan nuestra capacidad de hacer más.

Para lograr este biorritmo que se encuentra en armonía con la agro biodiversidad se recomienda comer frutas, frutos secos en horas tempranas; yogurt, coco y nueces similares, tubérculos, verduras y vegetales de extensas categorías y fuentes que favorecen a la evolución genética de nuestro ser y a su vez fuentes de cereales y leguminosas que están incluidos en la agro biodiversidad de los ecosistemas.

La naturaleza y nuestra alimentación

Mientras más generemos agrobiodiversidad más seguridad alimentaria tendremos. De eso se trata un mundo mejor. Ya no tendremos que ser tan dependientes de los productos industriales o de los productores medianos que no se dan abasto para distribuir a toda la población.

Es muy importante que sepamos que mientras más micro productores existan más potencialidad de agrobiodiversidad tendremos y mayor será nuestra evolución genética, obteniendo a su vez nuevas especies de vida que se generarán dentro del planeta tierra. Lo que nos hará una tierra más libre y mayormente rica en conocimiento y paz.

Cumplir con los ciclos de la tierra nos ayuda a cumplir con nuestros ciclos. Es por esto que la naturaleza debe ser preservada. Las culturas más cercanas a estas acciones son las comunidades indígenas de Latinoamérica que se encuentran en las fronteras de Colombia, Venezuela, Argentina y comunidades de américa del norte que se encuentran en México y Uruguay.

Así como también las comunidades que crean más agro biodiversidad en el oriente del mundo como Afganistán, los emiratos árabes unidos, Filipinas, Finlandia, Japón y otros. Sin dejar de mencionar a los demás países que integran a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (FAO)

¿Cómo conjugar una proyección física armónica entre nuestra agrobiodiversidad y nuestra alimentación biorrítmica?

No sólo se trata de adquirir en el supermercado los productos que más nos gustan. O sembrar en nuestro huerto aquello que más consumimos.

Para generar una evolución energética verdadera y hacer un cambio positivo dentro del planeta donde se pueda generar una verdadera seguridad alimentaria para todas las naciones disminuyendo la pobreza y la miseria debemos generar agro biodiversidad dentro de nuestra posibilidad y campo de tierra.

En países como Alemania, dentro del continente europeo, vienen desarrollando de forma consciente la agro biodiversidad desde hace más de dos décadas. Sin embargo, la masiva producción de alimentos inorgánicos e industrializados ha traído mayor consumo en la población que desconoce su naturaleza y funcionamiento clave dentro del enfoque de desarrollo vital de su propio ser.

Ahora bien, casi todos nosotros somos parte de una evolución consciente sobre la importancia de la agrobiodiversidad y es hoy donde nos estamos haciendo conscientes de esta solución tan importante para ser llevada a cabo desde nuestras tierras, ventanales, edificios, terrazas y azoteas para generar un excelente espacio de tiempo vital dentro de nuestras naciones y mundo entero.

Existen estudios que nos demuestran que este tipo de acciones no ha generado el crecimiento de biodiversidad marina o terrestre que debería haberse expandido durante los últimos años. Si quieres saber más información sobre esta temática es importante que investigues un poco sobre la dinámica de los suelos y la historia de la tierra.

John Sepkoski, catedrático de Paleontología de la Universidad de Chicago, mostró un estudio sobre datos recopilados que mostraba su más reconocida noticia tratándose de la famosa curva que indica que al menos desde hace ciento de millones de años no se ha generado biodiversidad en la faz de la tierra.

Esto nos indica un vértice bastante incoloro que nos lleva a pensar en las prácticas y obras del hombre actual y su desarrollo.

Lo más favorable de todo es conocer esta información porque sabemos que viene una hermosa generación de relevo que está muy interesada en los cambios y posibles soluciones ante un sistema que ya parece insostenible y de los que muchos de nosotros queremos hacer cambios significativos para generar nuevos ecosistemas de vida dentro de nuestras tierras natales.