¿Te gusta la mayonesa? Es ideal para aderezar comidas rápidas y para acompañar snacks. Es una manera rápida de agregar sabor a las preparaciones a las que no has podido dedicarles mucho tiempo.

Pero hay algunos problemas: es bastante calórica, tiene gran contenido graso porque contiene yemas de huevo, y además, no pueden comerla quienes eligen eliminar de su dieta los alimentos de origen animal.

Sin embargo, es posible pensar en alternativas: por ejemplo, puedes preparar mayonesa de zanahoria, que es bastante distinta a la original pero muy sabrosa, o esta mayonesa de soja, más liviana y menos calórica pero a la que puedes darle los mismos usos que la mayonesa industrializada. 

Al preparar la mayonesa tú mismo, además, te asegurarás de que no contenga los conservantes, colorantes y otros químicos que tienen los aderezos industriales. Sin embargo, como lleva leche de soja, deberás fijarte bien en donde la compras, y en lo posible, que esté elaborada con soja orgánica, ya que a veces la soja cultivada de manera masiva utiliza variantes transgénicas y no muy saludables. 


1. Coloca la leche de soja en el vaso de la licuadora. Enciéndela a velocidad lenta, y ve agregando de a poco el aceite, en forma de hilo.

2. Continúa batiendo hasta que los dos ingredientes estén integrados.
 

3. Agrega el resto de los ingredientes, y sigue batiendo hasta que la mayonesa espese.

4. Al final, puedes agregar los ingredientes opcionales, como palta o zanahoria.

Adereza con ella lo que quieras: