En el último año, la crisis ambiental se ha colocado en el centro de la escena. Ya no son solo los activistas y organizaciones ambientales y sociales los que se preocupan por el planeta, sino que los líderes mundiales deben comenzar a enfrentarse a una agenda en la que la crisis climática y ecológica son las protagonistas.

Entre las principales cuestiones ambientales se encuentran las condiciones meteorológicas extremas, la falta de mitigación o adaptación al cambio climático, la contaminación provocada por el hombre, la pérdida de biodiversidad y de los ecosistemas, y los desastres naturales extremos, como terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas.

Algunas de las consecuencias del cambio climático

Desde 2015, año en el que se firmó el histórico Acuerdo de París, las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado otro 4% y los océanos están más calientes que nunca.

En 2019, un grupo de científicos anunció que un millón de especies estaban al borde de la extinción. La cantidad de animales salvajes del planeta ha disminuido en más del 80%, se ha perdido cerca de la mitad de la superficie de los principales ecosistemas naturales, y las poblaciones de insectos se han reducido, según un informe de las Naciones Unidas.

Sin embargo, hay mucho que podemos hacer. "2019 demostró que el activismo funciona", sostuvo Richard George, un activista de Greenpeace. “Ahora, lo que necesitamos es una acción real para eliminar el carbono de nuestros sectores de la energía, el transporte, los alimentos y las finanzas, lo que significa aumentar la presión sobre los políticos y las empresas. Este es el año para hacerlo”, agregó.

En 2020 se celebrarán conferencias internacionales sobre el clima, los océanos, la diversidad biológica, la deforestación, entre otras cuestiones ambientales. Además, muchos objetivos y plazos para la adopción de medidas están fijados para este año.

El mundo está cambiando y los líderes de todas las esferas están reconociendo que las personas ya no están dispuestas a aceptar pasivamente la destrucción de nuestro planeta. Por eso, te mostramos a qué temas y eventos deberás estar atento durante el 2020:

Han pasado casi cinco años desde que se firmó el Acuerdo de París, en el que se prometió evitar un calentamiento global de más de 1.5°C por encima de los niveles preindustriales. Desde entonces, el progreso se ha estancado.

La COP25 en Madrid terminó sin conclusiones y sin acuerdos sobre algunos aspectos básicos de la aplicación de París. Por eso, será fundamental estar atentos a la Cumbre de este año, que se llevará a cabo en Glasgow en noviembre.

La contaminación por plásticos, la sobrepesca, el sobrecalentamiento y la acidificación por el cambio climático están provocando una crisis en los océanos. La Cumbre Mundial sobre los Océanos -que se celebrará a principios de marzo en Tokio- expondrá los últimos avances científicos sobre la salud de los océanos y presentará posibles soluciones

Los ecosistemas de todo el mundo, desde el Amazonas hasta la Antártida, están al borde del colapso debido a la invasión y explotación humanas, la contaminación, la escasez de agua y los impactos del calentamiento global.

En dos reuniones, se centrará la atención en la pérdida de la diversidad biológica y en las formas de detener una mayor destrucción. El Congreso Mundial de la Naturaleza, que se celebrará a mediados de junio en Marsella, es una reunión organizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, organización que compila las listas rojas mundiales de especies en peligro y amenazadas.

Una serie de reuniones celebradas en el marco del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica culminará en una reunión en Kunming, China, en octubre, en la que se evaluarán los progresos -o la falta de ellos- en la protección de la vida silvestre y las plantas. En esta conferencia debería adoptarse un nuevo plan de acción para la próxima década.

La globalización ha llevado a un aumento masivo de las emisiones de carbono proveniente del transporte marítimo, que ahora representa el 3% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, pero que llegará al 17% en 2050 si no se controla. Sin embargo, el transporte marítimo ha sido excluido de las negociaciones de la ONU sobre el clima y, en las últimas dos décadas, se ha avanzado poco en la reducción de los gases de efecto invernadero de una de las formas más contaminantes de transporte.

En la reunión de la Organización Marítima Internacional que se celebrará en marzo en Londres, los países deberán encontrar una nueva forma de cumplir los objetivos de la agencia de la ONU de reducir a la mitad las emisiones del transporte marítimo para mediados de siglo.

En 2010, empresas de todo el mundo unieron sus fuerzas con el objetivo de terminar con la deforestación para el cultivo de aceite de palma para el año 2020. Ese objetivo parece lejos de cumplirse, pero en el Foro de Bienes de Consumo que se celebrará en junio en Londres las empresas que participen tendrán que explicar sus progresos y sus objetivos para mejorar su rendimiento.

El aceite de palma es uno de los mayores impulsores de la deforestación, en particular en el sudeste de Asia, donde la fauna silvestre, desde el orangután hasta el elefante y el rinoceronte de Sumatra, está en peligro.

¿Qué otros temas te parece que deberían integrar la agenda de este año?