Como no podría ser de otra forma, hemos preguntado al equipo de BIOagradables, puesto que llevan más de 10 años desarrollando limpiezas en las playas valencianas y saben a la perfección todo lo que hay que tener en cuenta.

Lee hasta el final para descubrir cómo van van a celebrarlo.

Cumplir una labor fundamental

El equipo de BIOagradables realiza una limpieza de playa al mes. La gestión es sencilla, publican el evento en sus redes sociales y piden que las personas participantes se apunten mediante el portal de enterticket.

“Cuando empezamos las limpiezas lo primero que hacemos es explicar en qué va a consistir, repartimos guantes para tener una jornada segura y dividimos a las participantes en grupos de 10-15 personas, esto variará según los participantes apuntados y las monitoras de la asociación que participan”, explica la coordinadora de la asociación BIOagradables, Mar Albarañez.

El papel de las monitoras es fundamental ya que llevan una tablilla de Ambiente Europeo donde anotan todos los residuos recogidos. Las personas participantes comunican a la monitora qué residuo encuentran, por ejemplo: una toallita, un tapón, bastoncillos de los oídos, madera, juguetes… Los residuos se separan según su material para introducirlas en dos tipos de bolsas, amarilla para plásticos y envases ligeros y verde para restos.

La limpieza suele durar una hora, cuando termina, se pesan todas las bolsas (por un lado las amarillas y por otro las verdes) y la jornada finaliza con una pequeña charla y círculo de reflexión con todas las participantes para compartir cómo se han sentido.

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Fuente: cortesía de Influos

Concienciar a la ciudadanía

Ahora llega la gran pregunta, ¿por qué resulta imprescindible contar cada residuo?

La realidad es que no es imprescindible contar cada residuo, el hecho de limpiar una playa ya ayuda al medio ambiente, pero la labor de BIOagradables no es solo de limpieza, sino también de concienciación.

El hecho de que las personas se paren a ver qué residuos recogen y que lo compartan con las monitoras, ayuda a saber qué podemos llegar a encontrar en las playas y cómo, de manera individual, podemos favorecer a que no lleguen a nuestras costas.

“Estamos haciendo ciencia ciudadana”, declara Mar Albarañez.

Estas actividades sirven para dar a conocer el problema de las basuras marinas, pero además se ofrecen soluciones.

Ver como los bastoncillos de los oídos llegan a la playa, trozos de jabón, envases y demás residuos plásticos. La gran mayoría son residuos que se usan de manera cotidiana, es ahí donde empiezas a ver cómo debe cambiar el sistema de consumo y qué puedes hacer tú. Por ejemplo, reducir comprando en tiendas a granel, reutilizar, clasificar la basura, comprar en tiendas de segunda mano…

“Queremos que los datos recopilados lleguen más allá, porque el problema de la basura es de todos y no solo tenemos que culpabilizarnos individualmente. De hecho, esos datos recogidos se suben a una base de datos de Ambiente Europeo, donde son compartidos con instituciones académicas y organismos gubernamentales. Queremos una mejora de la gestión de residuos y leyes fuertes para la protección de nuestros ecosistemas marinos”.

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#worldcleanupday

Uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado BIOagradables en estos 10 años de actuación, ha sido crear un entendimiento con las administraciones. El lenguaje necesario para acceder a subvenciones y ayudas resulta un poco críptico para el público general.

Han logrado romper el estigma del voluntariado ambiental y convertir las limpiezas de playa en una herramienta de concienciación, además de una oportunidad para conocer gente y disfrutar del medioambiente.

Mantener viva la motivación del equipo es un reto que permanece constante, las personas que se acercan a colaborar necesitan que la asociación alimente sus ganas de cambiar las cosas y ofrezca modos de contribuir a las tareas del voluntariado.

Fuente: La buena cara del mundo

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