El bienestar que brinda el contacto con cualquier espacio verde es casi inmediato. Para sacar mayor provecho de esto, existen los jardines terapéuticos. Se trata de sitios silvestres que están diseñados de manera tal que los individuos se sientan cómodos en ellos y puedan así alcanzar un mejor estado físico, psicológico, social y espiritual.

La Asociación Norteamericana de Horticultura Terapéutica (AHTA, por sus siglas en inglés) define los jardines terapéuticos como espacios dominados por plantas, diseñados con el objetivo de facilitar la interacción con los elementos sanadores de la naturaleza. Las sensaciones que se buscan generar en estos lugares tienen una base física, ya que los estados de relajación y calma que promueven estimulan el sistema inmunológico. Así, el cuerpo se fortalece, haciendo que sea más factible curarse.

Kevan Busa, un sobreviviente de leucemia que recibió un trasplante de médula ósea en 2012, sostuvo que estos espacios silvestres pueden ser efectivos para aquellos que atraviesan la misma operación y deben padecer largos períodos de recuperación sin tener contacto con el exterior. “La solución podrían ser los jardines que pueden ser apreciados desde un ambiente cerrado a través de un vidrio. Tal vez esta idea no suene muy atractiva, pero es una alternativa  mucho mejor a 100 días de paredes de ladrillo”
, explicó.

Entre las hipótesis que respaldan su implementación, se halla la creencia en que la naturaleza restaura los centros emocionales en el sistema límbico del cerebro, evocando respuestas biológicas reconfortantes. Por otro lado, se piensa que el verdor sostiene las funciones cognitivas, sin generar una estimulación excesiva ni la necesidad constante de atención. Además, se considera que un ambiente con elementos naturales tiene la capacidad de restaurar el equilibrio entre la sensación de necesidad de control y la capacidad de obtenerlo efectivamente. En situaciones de estrés y tensión, se crea una brecha entre ambos.

En relación a las características específicas de estos espacios silvestres, la AHTA señala la programación de actividades, como ejercicios de fisioterapia y horticultura-terapia, u otros proyectos que propicien la interacción entre los usuarios. Al mismo tiempo, se busca crear sitios accesibles, con perímetros bien definidos, para mejorar así la experiencia del usuario. Por otro lado, las instalaciones deben generar una sensación de seguridad y comodidad. Para ello, se evita el uso de herbicidas, fertilizantes e insecticidas. Además, se busca crear lugares sombreados que generen una sensación de contención. Por último, los diseños deben ser universales, de manera tal que todas las personas puedan disfrutar de ellos y se logre el propósito de estimular su memoria y sus cinco sentidos.

Existen muchas variedades de jardines terapéuticos, entre las que se encuentran los restaurativos y los de rehabilitación. Los primeros están enfocados en reducir el estrés y brindar un soporte emocional. Los segundos tienen como objetivo fomentar el desarrollo de habilidades físicas, cognitivas, sociales y psicológicas por medio de la interacción con plantas.

Hay una gran variedad de instituciones que implementan los jardines terapéuticos. Se los encuentra mayoritariamente en instalaciones médicas, tales como los hospitales y clínicas. Sin embargo, las cárceles y las escuelas también están empezando a expandir sus programas para incluir actividades en el jardín. La finalidad de esto es aumentar la autoestima y mejorar el comportamiento social. Los centros cívicos y religiosos son los nuevos precursores en la inclusión de estos espacios verdes, bajo la premisa de volver a las raíces y facilitar el camino para la cura espiritual a través de un mayor contacto con la naturaleza. También se los puede emplear en hogares de ancianos, centros para pacientes con cáncer u hospicios.

Consejos para transformar tu patio en un jardín terapéutico1. Escoge plantas que estimulen todos los sentidos. Usa una variedad de texturas, aromas, colores y especies cuyas hojas hagan sonidos placenteros cuando el viento las acaricie. Incluir variedades propias de cada estación te permitirá conectarte con el ciclo de la naturaleza.2. Aquellas plantas que ofrecen una textura interesante a la vista son un gran aporte para la experiencia sensorial del jardín.

3. El color es un estímulo visual que ayuda a crear puntos focales, acentos y definición en un jardín. Los tonos cálidos, como el rojo, el naranja y el amarillo, avivan las emociones y estimulan la actividad. Los tonos fríos, como el azul, el púrpura y el blanco, ayudan a calmar y dar tranquilidad.4. El olfato es uno de nuestros sentidos más fuertes, así que deberás agregar plantas aromáticas junto a los asientos, los caminos y cerca de las ventanas.5. No te olvides del sentido del tacto. Escoge plantas que sean lo suficientemente resistentes como para tolerar ser tocadas frecuentemente. Algunas ideas son los geranios, la albahaca, las suculentas y la menta.6. El oído es uno de los sentidos que más se descuida a la hora de diseñar un jardín. Busca plantas que emitan sonidos con el viento. También puedes incluir algunos accesorios, como fuentes, móviles o campanillas.7. Los sonidos de los animales también resultan terapéuticos. Incluye elementos que atraigan aves y picaflores. Evita aquellas especies que puedan atraer muchos insectos.

8. Asegúrate de crear un espacio sombreado. Para lograrlo, puedes usar una sombrilla, una cerca e incluso ciertas plantas. Así, obtendrás también un resguardo para los días ventosos.9. Incluye asientos cómodos para contemplar el jardín. Deberías escoger sillas o sillones que permitan apoyar la espalda y los brazos cómodamente.10. Considera incluir luces solares para las visitas nocturnas. Así, evitarás el problema de tener que buscar una fuente de energía .

Fuentes:

Sobreviviente de leucemia replantea el diseño de los jardines terapéuticos

Jardines terapéuticos

Horticultural Therapy

Therapeutic garden

Therapeutic garden characteristics13 tips to create your own healing garden