En el último tiempo las personas se han mostrado interesadas por conocer técnicas de relajación que les permita reducir sus niveles de estrés y poder descansar mejor. Por eso, en este artículo queremos hablar sobre estos temas y cómo aliviar algunas de sus consecuencias.

Y es que las técnicas de relajación han sido una de las búsquedas más realizadas en internet no sólo para aquellos que están estresados y sufren ansiedad, sino porque siempre es bueno conocer sobre ellas para poder descansar y relajarse más.

Quizás esto tenga que ver con las complicaciones económicas y de salud que se produjeron en los últimos años a nivel mundial, sumado al nivel de vida que llevan las personas, que cada vez es más sobrecargado.

Las rutinas cargadas de actividades, largas jornadas laborales combinadas con estudios académicos, el mal descanso por el uso frecuente de pantallas y la mala alimentación, son algunas de las cuestiones que han aumentado los niveles de estrés, del que mucho se habla en la actualidad.

Incluso, los días parecen tener más de 24 horas, no sólo para los adultos, sino también para los niños, que se ven influidos por las rutinas de los más grandes. La falta de dinero y los malos salarios en muchas ocasiones llevan a cargarse de actividades laborales, más de las que pueden cumplir. Lo que les genera grandes niveles de estrés.

A esto también se suman los compromisos sociales y sobre todo en esta época de fiestas y reuniones: seguir viendo a familiares y amigos, asistir a todas las reuniones de fin de año, comer sano, tener que hacer deporte, son algunas cuestiones.

Estas son algunas de las cuestiones que hacen que las personas se sientan cada vez más interesadas por buscar técnicas de relajación o incluso alguna meditación para dormir guiada. Lo importante es lograr reducir estos niveles de estrés y ansiedad que todas estas situaciones pueden general.

Qué es el estrés y cuáles son sus síntomas

Antes de hablar sobre técnicas de relajación o meditación para dormir es necesario dejar en claro qué es el estrés dado que, en el último tiempo, la mayoría de las personas ha declarado alguna vez que sentirse de esta manera y, muchas veces, se habla de forma liviana de él.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos el estrés “es un sentimiento de tensión física o emocional que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a una persona frustrada, furiosa o nerviosa”.

Tal como se detalla en dicha página es una reacción del cuerpo que cuando dura mucho tiempo puede dañar su salud. Hay dos tipos básicos que se pueden distinguir.

Agudo. Es aquel que desaparece rápidamente y se da en situaciones como un nuevo trabajo, una discusión fuerte, una mudanza, entre otras.



Crónico. En este caso la duración es prolongada y se vuelve más peligroso para la salud. Si bien en cada persona se puede dar por algo particular, problemas económicos o en el trabajo o una situación preocupante de salud por ejemplo pueden generar estrés por semanas o meses. El riesgo de esto es que muchas veces la persona ni siquiera puede notar que está estresada, lo que ocasiona diversos problemas de salud.

Pero, ¿cuáles son estas complicaciones físicas? El cuerpo reacciona ante el estrés con la liberación de hormonas (adrenalina y cortisol) que ponen en alerta al organismo y hacen que el cerebro esté más alerta y que los músculos se tensionen y aumenten su pulso, debido a un aumento de la frecuencia cardíaca y ensanchamiento de los vasos sanguíneos.

Cuando esta situación se vuelve crónica puede ocasionar complicaciones como presión alta, depresión y ansiedad, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, acné y problemas en la piel, entre otras cuestiones.

Aunque para estas situaciones es necesario acudir a un profesional que pueda brindar ayuda y asistencia hay algunos síntomas que pueden dar noción de que se está pasando por una situación de estrés como ser: diarrea o estreñimiento, dolores frecuentes de cabeza, problemas sexuales, falta de energía y de concentración, despertarse con la mandíbula rígida, mal descanso, aumento o pérdida de peso y uso de alcohol y drogas para relajarse.

Ahora sí, dicho todo esto, veamos a continuación algunas técnicas de relajación para reducir el estrés tal como habíamos mencionado al comienzo de este artículo.

5 técnicas de relajación

Como se mencionó anteriormente las técnicas de relajación pueden colaborar a reducir los picos de estrés y con ello evitar las complicaciones que el mismo puede ocasionar en el organismo si se vuelve crónico.

Esto se debe a que estas prácticas ayudan a relajarse y disminuir la presión arterial asó como la frecuencia cardíaca.

1- Respiraciones profundas

Esta es una de las técnicas más simples que puedes tener en cuenta a la hora de querer reducir el estrés y puedes practicarlo en cualquier parte que estés, incluso en el trabajo.

Lo primero que deberás hacer es sentarte o acostarte y poner una de las manos en el estómago y la otra sobre el corazón. Luego, inhalar sintiendo como la panza se inflama, aguantar la respiración por unos segundos y exhalar lentamente mientras el estómago desciende.

2- Meditación

Otra de las técnicas de relajación más conocidas son las meditaciones. Cada vez son más las personas que utilizan estos audios de guía para lograr descansar mejor. Incluso, es muy sencillo dado que se pueden descargar diversas apps en el celular.

Con el tiempo, realizar meditaciones puede colaborar a reaccionar de forma más calma, ser más consciente del aquí y el ahora, ser agradecido y ordenar los pensamientos y emociones. Lógicamente, es necesario y clave ser constante y paciente.

Sin embargo, también son muchas las personas que intentaron esta técnica y que dicen que les cuesta enfocarse. Esto es una cuestión de práctica. Los pensamientos estarán ahí y no es posible controlarlos. Lo importante es buscar un lugar y posición cómoda, una guía que sea de agrado y ser conscientes de dicho audio.

Foto: Adobe Stock

Es muy probable que al principio mientras realizas la meditación te pongas a pensar en algunas cuestiones personales. Esto no implica que fallaste y que deber cortar le proceso, por el contrario.

Si alguna de estas ideas aparece intenta no enfocarte en ella y que eso te derive a otro pensamiento. Sólo deja que pase. Será clave que no juzgue los pensamientos, porque por algo se están presentando en dicho momento.

Estar en un lugar silencioso y en lo posible sin gente alrededor colaborará para evitar las distracciones. Incluso, puedes realizarlas caminando, no hace falta que estés acostado o sentado. Lo importante es respirar lentamente y ser consciente de ese ejercicio.

3- Actividades como yoga

Son muchas los ejercicios que, combinando posturas con respiración y meditación, ayudan a reducir el estrés, además de incrementar la fuerza y la flexibilidad.

4- Ejercicio de relajación progresiva

Esta práctica se puede realizar en cualquier sitio y es bastante sencilla. Recostarse o estar sentado y ser consciente de su cuerpo. Comenzar pensando en los pies y dedos, en los músculos y sensaciones. Continuar de esta manera siendo consciente de cad aparte del cuerpo, acompañando el proceso con respiraciones lentas y música que colabroe con la relajación.

5- Aromaterapia

Muchas veces se menosprecia esta práctica que es poderosa y tiene vinculación directa con el cuerpo. En algunos momentos que la persona se sienta estresada o que la ansiedad se está apoderando de ella puede utilizar fragancias ya sea en hornitos eléctricos, lámparas de sal o incluso sahumerios y velas que ayuden a relajarse.

Con tan solo estar sentado o acostado, las luces tenues y alguna fragancia que sea de su agrado y que le provoque tranquilidad será suficiente. Lógicamente estas prácticas se pueden hacer de manera conjunta con los pasos mencionados anteriormente como la meditación o relajación.

Además, para colaborar con el buen descanso y con el mejoramiento de la calidad de vida podemos mencionar también:

Realizar ejercicio físico

Realizar actividad física es un punto que no debe faltar y que debe ser complemento de cualquier alimentación equilibrada. Se trata de tomarlo como un estilo de vida y realizar cualquier actividad que te motive y que se pueda mantener en el tiempo. Esto ayudará a relajarse y descansar mejor.

Además, realizar caminatas o elegir este estilo de vida como transporte. Si cuentas con una bicicleta también será de utilidad y no sólo colaborará con los hábitos saludables para tu salud y reducir el estrés, sino también para el ambiente.

El ejercicio físico no sólo es una cuestión de control de peso, sino que a partir de él se puede fortalecer músculos y huesos, controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre, contribuir a la eliminación del estrés y ayudar a dormir mejor, adquirir un estado de relajación y evitar cambios de humor, mejorar la autoestima y el estado de satisfacción personal.

Mantener la higiene personal y doméstica

Mantener la limpieza ayuda a prevenir infecciones y diversas afecciones en el cuerpo. Y este punto no sólo hace referencia al aseo personal, sino también al de la casa. Mantener el hogar ordenado y limpio, evitar la contaminación cruzada, son algunos de los ejemplos a tener en cuenta.

Descansar correctamente

No solo mantener una dieta equilibrada y realizar ejercicio son la clave si hablamos sobre qué son los hábitos saludables. También es necesario mencionar el buen descanso. Así como el ejercicio es importante, brindar al cuerpo las horas necesarias de descanso es un paso clave a la hora de llevar a cabo una vida más saludable.

Foto: Adobe Stock

Ahora ya conoces algunos tips para relajarse y reducir el estrés. ¿Te ha pasado de sufrir ansiedad? ¿Qué otras técnicas de relajación sumarías?

Fuente: Medline