El Alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas más temidas y misteriosas. Sus síntomas principales son los problemas de memoria, los cambios en el comportamiento y, más tarde, la perdida de la noción de identidad. 

Como estos síntomas pueden obedecer a otras causas menos serias (como el estrés) y también a otras de mayor complejidad, ante las sospechas se debe recurrir a un profesional y, ante todo, no alarmarse antes de hacer una consulta.

Actualmente, sufren de Alzheimer unos 3,5 millones de personas solo en América Latina y el Caribe.

Entre los factores de riesgo más frecuentes se encuentran condiciones que muchas personas sufren, como las enfermedades vasculares, diabetes, obesidad, colesterol alto y presión elevada; por eso es importante la difusión de información sobre esta enfermedad. 

Llegar a conclusiones médicas sobre este padecimiento resulta difícil para los científicos, pero de acuerdo con la Alzheimer Association, el Alzheimer interrumpe no solo la manera en que las cargas eléctricas viajan entre las células, sino también la actividad de los neurorreguladores. En otras palabras, afecta a las neuronas, matándolas y encogiéndolas.

Como la mayoría de las enfermedades, el Alzheimer puede prevenirse por medio de una alimentación saludable.

A continuación encontrarás una lista de alimentos que cumplen una función protectora:

1. Grasas insaturadas

Tendemos a pensar que todas las grasas son malas, pero algunas son necesarias para mantener saludables al corazón y al cerebro.

Las grasas vegetales insaturadas, que se encuentran en alimentos como el aguacate, el aceite de oliva, las nueces y otros frutos secos; consumidas con moderación, son protectoras para el cerebro.

2. Frutos rojos

Las frutas y vegetales en general ayudan a mantener saludables el sistema cardiovascular y el cerebro.

Las bayas, como las fresas, moras o frambuesas, en particular, aportan polifenoles, moléculas que ayudan a prevenir enfermedades del sistema cardiovascular y del cerebro. Estos elementos también se encuentra en alimentos como el té, el cacao, el maní y la yerba mate.

3. Cúrcuma

La cúrcuma es un alimento que, si no conoces, deberías explorar: es anticancerígena, antiinflamatoria, antimicrobiana y antioxidante, entre muchas otras propiedades. 

También, disminuye la inflamación del cerebro e inhibe la formación de compuestos dañinos para el sistema nervioso.

Lo más fácil es incorporarla como condimento.

4. Hojas verdes

Los vegetales de hoja verde oscura, como la espinaca, y los de tallo leñoso, como coles, brócoli, nabo y espárragos, son ricos en ácido fólico y otros nutrientes que mejoran la función cognitiva.

5. Vino tinto

Seguramente alguna vez leíste que una copa de vino al día puede ser saludable para el corazón. Muchas cosas se dicen sobre el vino, y por lo general resultan contradictorias, porque sabemos que el alcohol no es nada saludable para la salud.

Sin embargo, es cierto que el vino es una bebida rica en resveratrol, sustancia que reduce la producción de las placas beta-amiloide en el cerebro, que se asocian a la muerte de neuronas.

En todo caso, esto sería siempre y cuando no se superara la ingesta de unos tres vasos por semana; porque el alcohol también puede producir la muerte de neuronas y beberlo para intentar salvarlas sería contraproducente.  

¡Vivamos con salud y alegría!