Según estudios, 1 de cada 100 bebés puede nacer con autismo, en la mayoría de los casos es más frecuente en los niños. Esta enfermedad afecta la capacidad de comunicación de la persona que la padece, impidiéndole establecer relaciones sociales como cualquier individuo. Puede alterar el desarrollo de los niños y se manifiesta sin distinción de etnia o clase social. Todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad es muy importante y siempre debe tenerse presente.

¿Qué es el autismo?

Se trata de una alteración en el sistema neurológico, la cual forma parte de los trastornos del espectro autista. Esta condición entra en la clasificación de trastornos generalizados del desarrollo y en ocasiones es difícil de diagnosticar.

También se le conoce como TGD y es una condición que provoca serios problemas en lo que se refiere a las relaciones sociales. Esto genera que tanto las capacidades de interactuar como de comunicarse, se vean afectadas. Las personas que padecen de autismo pueden llegar a manifestar una serie de conductas muy repetitivas.

Esta enfermedad es permanente, lo que significa que una vez diagnosticada, será de por vida. Por esta razón, resulta esencial diagnosticarla a tiempo para dar inicio a una serie de tratamientos que servirán para disminuir los síntomas del autismo. De esta forma, los pacientes con autismo mejoran significativamente su calidad de vida, así como también la de sus seres queridos.

¿Cuándo se puede diagnosticar el autismo?

Según diversas investigaciones, el autismo puede ser diagnosticado después de los tres años de vida. Sin embargo, estudios recientes aseguran que existe la posibilidad de que esta enfermedad pueda ser diagnosticada antes de dicho periodo. Para ser más específicos, puede identificarse a partir de los primeros 6 meses de vida del bebe.

Aunque su diagnóstico de esta enfermedad no suele ser tan fácil como muchos piensan, existe una señal que suele ser común en los niños con autismo. Se trata de la carencia de lo que se conoce como “sonrisa social”, la cual puede manifestarse incluso a partir de los primeros cuatro meses.

Por lo general, los padres o los tutores son los que perciben las primeras señales de autismo en el niño. Lo que conlleva a una visita con un especialista para obtener un correcto diagnóstico de esta enfermedad.

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¿Cuáles son las causas del autismo?

La verdad es que no existe alguna causa específica que se relacione directamente con la aparición de autismo. En algunos casos puede genético, debido a una vinculación a los antecedentes familiares. También podría ser neurológico, provocado por una lesión en alguna parte del cerebro enlazada al proceso de aprendizaje. Otra de las causas del autismo puede estar ligada a un agente infeccioso o bioquímico.

¿Cómo saber si un niño tiene autismo?

Los síntomas del autismo pueden manifestarse de diferentes maneras, así como también, diversos niveles de gravedad. Aun así, es posible identificar cuando un niño presenta alguna o varias señales vinculadas con esta enfermedad. Las señales de autismo más comunes son las siguientes:

Suelen ser distantes

Una de las características del autismo en niños, es que pueden llegar a ser distantes incluso con sus padres. Normalmente, los niños que padecen este tipo de enfermedad no comprenden el significado de los gestos faciales. También suelen presentar una desconexión emocional, por lo que su reacción jamás será la misma de un niño normal.

Carencia de empatía

Los niños con autismo manifiestan serios problemas para empatizar con otras personas. Esto tiene mucha relación con lo que se conoce como “teoría de la mente”. Aunque la carencia de empatía es bastante complicada de diagnosticar en niños de corta edad, existen algunas señales que facilitan su detección.

Por lo general, los niños con autismo no pueden apreciar ni entender la mayoría de las situaciones desde el punto de vista de los demás. Se debe principalmente a que creen que las demás personas comprenden de la misma forma que ellos pueden hacerlo. Lo que genera confusión y en la mayoría de los casos, se les dificulta entender las acciones que llevan a cabo otras personas.

Poca o nula interacción social

Sin duda este es uno de los síntomas más representativos en el autismo. Los niños por general, suelen ser bastante sociables desde muy pequeños. No obstante, aquellos que padecen de autismo no suelen tener mucho contacto visual con otros niños o adultos. Además, no son muy participativos en las actividades o juegos presentes para un buen desarrollo infantil.

Puede que a los niños normales les guste mucho la interacción social al igual que imitar a otros. Pero los niños con autismo son todo lo contrario y estos síntomas pueden presentarse a partir de los 18 meses. Cabe destacar que los niños con autismo eligen los juegos y actividades en solitario, en lugar de la interacción con otros.

Conductas repetitivas

Los patrones son un de las características más notorias en los niños con autismo. Estos niños pueden llegar a ordenar objetos de una misma forma cientos de veces. También pueden mencionar una frase o palabra de una forma tan repetitiva, que podría parecer incluso obsesivo.

Demora en el desarrollo del habla

Los niños suelen comenzar a balbucear o intentar imitar los sonidos que perciben a partir de los dos años. De hecho, son capaces de pronunciar al menos una palabra cuando señalan cualquier clase de objeto. No obstante, los niños que padecen esta enfermedad tardan más tiempo en empezar con los balbuceos. Y muchas veces solo consiguen hablar luego de que sus padres los llevan con un logopeda.

Tendencia a una comunicación no verbal

Al no poder expresarse por medio de las palabras, los niños con autismo desarrollan mayor tendencia hacia la comunicación no verbal. Es decir, al no poder hablar utilizan recursos visuales e incluso físicos para comunicarse como por ejemplo dibujos o señas. En casos extremos, estos niños que padecen autismo pueden llegar a perder la capacidad del habla.

Poca comprensión del sentido figurado

Los pequeños con autismo presentan serias dificultades en lo que respecta a la comprensión de situaciones normales. Esto significa, que hablarles en sentido figurado solo provocará mayor confusión. Aparte, no logran distinguir entre los diferentes tonos de voz, es decir, no sabe cuándo una persona está triste, enojada o feliz.

Inestabilidad emocional

Algunos pequeños pueden controlar cierta clase de emociones, no obstante, los que sufren de autismo no pueden hacerlo. De hecho, sus reacciones pueden llegar a ser exageradas sin importar la situación. En algunos casos pueden reaccionar de manera inadecuada e incluso, su comportamiento puede volverse agresivo para sí mismos y para los demás.

Someter a estos niños a situaciones que pueden ser completamente nuevas, puede detonar este tipo de comportamiento. Y es aquí donde necesitan la intervención de sus padres.

Extrema sensibilidad a los estímulos externos

Ruidos muy fuertes, ciertos aromas, luces demasiado brillantes, colores intensos, los niños con autismo son muy sensibles a estas situaciones. Por lo que suelen agitarse mucho al exponerlos a estos ambientes. También puede ocurrir todo lo contrario, que se estresen al privarlos de ciertos estímulos por los que se sienten atraídos.

¿Existe algún tratamiento para el autismo?

Tal como ocurre con ciertas enfermedades, no existe una cura que pueda eliminar este enfermedad. Sin embargo, se puede implementar un tratamiento para el autismo que tiene como objetivo, mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.

Lo ideal es acudir con un especialista en caso de que se observe alguna de las señales mencionadas en la parte anterior. Resulta primordial concentrarse en todo lo que respecta al desarrollo de las capacidades cognitivas, sociales y por supuesto, en la comunicación.

La paciencia; al igual que la constancia, son fundamentales en tratamiento de pacientes con autismo. Existe una gran cantidad de terapias que bastante modernas que pueden ser de gran ayuda para conseguir una mejora considerable. Algunas de estas terapias emplean diversos animales, como por ejemplo, caballos o perros para incrementar su efectividad.

¿Cuáles son los tipos de autismo?

Existen varios tipos de autismo, los más conocidos son los siguientes:

Síndrome de Asperger: es uno de los tipos de autismo más difíciles de diagnosticar, ya que el paciente manifiestan un nivel de inteligencia entre medio y alto. En esta clase de autismo se presentan la gran mayoría de los síntomas, a los que se le añade la obsesión hacia temas u objetos específicos.

Síndrome de Kanner: los pacientes presentan una conexión emocional bastante limitada con el resto de las personas. Al mismo tiempo, da la impresión de que su mente se encuentra en otro plano. Se estresan con mucha facilidad y manifiestan los síntomas comunes del autismo.

Síndrome de Heller: se manifiesta a partir de los dos años de edad, aunque existen casos en los que se presenta después de los 10 años. Además de los síntomas comunes, se puede notar que es de carácter imprevisto e incluso regresivo.

Síndrome de Rett: la mayor parte del tiempo se presenta en las niñas, lo que es extraño, ya que el autismo se manifiesta sobre todo en los varones. En un principio, el paciente lleva una vida normal en la que incluso, puede comunicarse sin ninguna dificultad. Sin embargo, después de cierto periodo de tiempo ocurre un retroceso significativo. En este se pierden la mayoría de las capacidades obtenidas hasta el momento y se presentan algunos problemas físicos.

Fuentes:

psicologiaymente

medicoplus

caracteristicasco